miércoles, 27 de marzo de 2013

CINE - CARTAS DESDE IWO JIMA


                                       
                                             TRAILER "CARTAS DESDE IWO JIMA"



Año: 
 2006

Género: 
 Bélica

Época: 
 Contemporánea

Duración: 
 140 min.

Nacionalidad: 
 USA-Japón

Director: 
 Clint Eastwood

Reparto: 
 Ken Watanabe (general Kuribayashi)

 Kazunari Ninomiya (soldado Saigo)

Sinopsis: 
La vida del soldado Saigo y sus compañeros, destacados en la defensa de la isla de Iwo Jima para frenar el avance estadounidense por el Pacífico, cambia totalmente cuando llega para asumir el mando el renombrado general Kuribayashi: un hombre templado y carismático, con un amplio sentido del honor y el deber hacia con su país, a pesar de sus sentimientos fraternales hacia los EEUU, donde residió durante dos años como agregado militar de la embajada japonesa. Kuribayashi insufla nuevos ánimos a los desesperados soldados, desenterrando viejos ideales olvidados y estableciendo un nuevo sistema defensivo que indudablemente propiciaría la caída de las defensas, ya que permitía desembarcar a los tropas al retirar las defensas de las playas, pero a un altísimo coste para el invasor, al que, un vez apelotonado, pretendía masacrar desde las nuevas posiciones en el interior. Aislados, sin apoyo de la marina japonesa, y conocedores de que no llegaría ninguna ayuda posible, el mar se llena de pronto de cientos de naves enemigas. El infierno va a desatarse para ambos bandos.
Soberbia película del ya oscarizado Clint Eastwood. Rodada íntegramente en japonés, la película es un relato dramático de la desesperada resistencia hasta la muerte de los soldados nipones durante la II Guerra Mundial, en aquella pequeña isla del Pacífico, abandonados y soportando bajo los refugios rocosos todo el poder de la marina estadounidense.

Triste, heroica y repleta de sentimiento, nos ofrece una visión muy humana del soldado raso japonés ante la caída de su Imperio y su resignación ante a muerte. La figura del interesante general Kuribayashi o la de su lugarteniente Takeichi Nishi, también nos es representada como símbolo de la caída de la vieja casta de samuráis, con una visión del honor y el deber llevados hasta el límite, en contraposición al "sentido práctico" de los generales norteamericanos. Las escenas bélicas son de un profundo realismo y evocan todo el miedo y los horrores de la guerra desde la perspectiva de las personas "simples" que son arrastrados a ella. Como dijo el escritor Paul Ambroise en su célebre frase: "La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran". El monte Suribachi se levanta aún como monumento de aquellos que dieron su último aliento en una resistencia final y desesperada tratando de ahorrar algunos días de bombardeo a sus familias en la retaguardia.
Fuente: Mundohistoria 









'Cartas Desde Iwo Jima', emociones contenidas desde la maestría


A Clint Eastwood no le llegaba con brindarnos la magnífica ‘Banderas de Nuestros Padres’ para retratar la contienda de Iwo Jima. En plena postproducción de aquélla se le ocurrió la idea de contar la misma historia desde el punto de vista japonés, logrando con ello tener un más amplio campo de visión sobre los horrores de la Guerra en general, y no ofrecernos únicamente el lado americano, algo a lo que estamos ya demasiado acostumbrados. Y que conste que el primer film es totalmente antiamericano, ya que Eastwood, una vez más, retrata lo que le parece repulsivo de una contienda y sus consecuencias, aunque para ello tenga que criticar a su propio país. ‘Cartas Desde Iwo Jima’ es la otra cara de la moneda, y la que ha salido ganando de cara a las nominaciones en los Oscars, dada la escasa repercusión que ha tenido el primer título. La apuesta es arriesgada en todos los aspectos, ya que el nuevo film de Eastwood es una obra atípica mire por donde se mire, totalmente a contracorriente, sin la más mínima concesión al público, acostumbrado a otro tipo de cine, salvo en Japón, claro, donde la película se ha saldado como un estruendoso éxito comercial.
La historia de ‘Cartas Desde Iwo Jima’ sigue a un grupo de soldados destinados a la famosa isla, durante la Segunda Guerra Mundial. Allí deberán defendar la isla del inminente ataque del enemigo (los americanos) hasta la mismísima muerte. Durante dos horas y cuarto somos testigos de las vivencias de cada uno de ellos, centrándose sobre todo en la figura del General Tadamichi Kuribayashi, jefe al mando de la tropas japonesas de la isla. Conoceremos sus miedos, recuerdos, esperanzas y visión particular de la guerra, entremezclado con las relaciones entre los propios hombres del pelotón. Se podría decir que es lo mismo que ‘Banderas de Nuestros Padres’, pero en el bando japonés, y sin recalcar la parte crítica de la historia. ‘Cartas Desde Iwo Jima’ es muchísimo más intimista, llena de diálogos cuasieternos, en escenas casi minimalistas protagonizadas simplemente por dos soldados. El film es enormemente contemplativo, haciendo hincapie en dichas conversaciones, que son las que nos hacen ir conociendo mucho más a los personajes. Y por supuesto están las famosas cartas, que los soldados van escribiendo cuando tienen tiempo, y que casi siempre van destinadas o a sus parejas o a sus familias más cercanas. Única y exclusivamente es el espectador el testigo de lo que ponen esas cartas, un acierto por parte de Eastwood y su guionista, la japonesa Iris Yamashita, que logra un guión mucho más completo que el de ‘Banderas de Nuestros Padres’ en lo que a las relaciones de los soldados se refiere, funcionando mucho mejor en algunos aspectos, como por ejemplo, los flashbacks.









Sólo en cierto momento, Eastwood cede el testigo a sus personajes, en cuanto a la lectura de una carta se refiere. Sin desvelar nada, es uno de los momentos más bellos del film, tan inesperado como lógico, y en el que una vez más queda clara la admiración de Eastwood hacia el western ‘Incidente en Ox-Bow’, una de sus películas favoritas, y sobre la que su filmografía está llena de referencias. Y ahora que hablo de western, aprovecho para decir que sorprendentemente, ‘Cartas Desde Iwo Jima’parece un western en toda regla. Esos personajes solitarios, alejados de su hogar, mordiendo el polvo en algunos casos, remiten constantemente hacia las claves del western y su romanticismo. Así pues, podríamos decir lo mismo de su actor principal, un inmenso Ken Watanabe, que porporciona simple y llanamente una de las mejores interpretaciones del año, que injustamente no ha tenido su recompensa en las nominaciones (nunca me cansaré de decir que las nominaciones de este año, salvo dos o tres casos, me parecen totalmente injustas, y que han dejado fuera muchas cosas de gran calidad). Watanabe se convierte en el alter ego de Eastwood, de la misma manera que los actores que protagonizan las películas de Woody Allen cuando éste sólo las dirige. Su personaje está lleno de humanidad y misterio, y logra algo que no lograba ‘Banderas de Nuestros Padres’, y es que el espectador empatice enseguida con él. Y por supuesto, en los momentos finales, Eastwood lo reviste con ese tenebrismo tan personal de sus obras, marca casi obligada de la casa.






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Esa es otra de las diferencias de este film con su versión americana. El hecho de que estos personajes nos llenen más, y conectemos más con ellos, hacen que mostremos más interés por ellos y sus respectivas historias. Incluso podemos decir que algunos sobresalen por encima del resto, como por ejemplo le ocurre al personaje llamado Saigo, al que da vida un joven Kazunari Ninomiya, y que está sencillamente espléndido, siriviendo de nexo de unión entre los demás personajes, incluído el de Watanabe. Ninomiya protgoniza uno de los momentos más emotivos del film, cerca del final, y uno de los pocos en los que suena la maravillosa música de Kyle Eastwood y Michael Stevens, que se acerca a lo compuesto por Clint Eastwood para algunas de sus películas, pero perfeccionándolo, y haciendo un scorefácilmente recordable y lleno de emoción. Eso sí, suena en contadas ocasiones, ya que la película procura en todo momento no caer en el sentimentalismo, y rehuye toda emoción, aunque lo que nos está contando es terrible y emotivo. Pero es una emoción contenida, que te corta la respiración, y como sólo los grandes maestros saben mostrar.
Eastwood se marca otro tanto en su carrera como realizador, componiendo la que probablemente sea la película más arriegada de toda su filmografía. Primero por filmarla enteramente en japonés, segundo, por alejarse de toda forma convencional vista hasta ahora, y tercero por optar por un tratamiento seco y duro, que hará que muchos espectadores no logren entrar en la historia. Personalmente para mí es un completo acierto. Eastwood, una vez más, haciendo lo que le viene en gana, sin tener en cuenta al público. Y como siempre, con esa tranqulidad que le caracteriza, esta vez mucho más que en otras ocasiones, tomándose su tiempo para contar las cosas, y haciendo un análisis de lo que supone una Guerra, casi inédito. Las batallas, que hay bastantes a lo largo de la película, están mostradas con un realismo casi espeluznante, muy alejado de su obra anterior, y siendo prácticamente innovadoras. En ellas, salvo en contadas ocasiones, jamás vemos al bando contrario, ya que sólo intenta mostrar las consecuencias personales en el bando del que somos testigos de los hechos. Lo mismo que hacía en ‘Banderas de Nuestros Padres’, pero mucho más cruel, más directo, más terrible. Eastwood enlaza esas secuencias con las largas conversaciones entre los soldados, y los recuerdos de cada uno, sin que decaiga el interés ni un sólo instante. Para ello se vuelve más clásico que nunca, y esta vez no tendremos que compararlo con su admirado John Ford, pero sí podríamos quitar paralelismos con el cine de Yasujiro Ozu, uno de los grandes grandes del cine japonés, y al que Eastwood se acerca irremediablemente en esta película. Es impresionante comprobar como un director tan americano como Eastwood, se vuelve totalmente oriental, y con sumo respeto y admiración, nos brinda un film totalmente asiático en el concepto, pero con esos toques personales tan característicos de su cine.
Una nueva gran obra en la carrera de un cineasta, capaz de renovarse a cada nuevo trabajo que hace. Si hubiera que achacarle algo al film es que probablemente sea demasiado largo, aunque un servidor no notase especialmente el denso metraje. Sería maravilloso que la Academia premiase este film, porque premiaría algo totalmente diferente a lo que suele premiar. La opción más lógica es la de Scorsese, que ya le va tocando. Pero dejar a Eastwood sin premio por haber marcado un nuevo hito en la historia el cine, proponiéndonos dos películas basadas en un mismo hecho, pero desde dos puntos de vista distintos, sería algo enormemente injusto, aunque a estas alturas, y dadas las pobres nominaciones, empieza a darme igual. Por último decir que la película funciona perfectamente sola, sin necesidad de haber visto ‘Banderas de Nuestros Padres’, aunque evidentemente se pueden apreciar sus paralelismos.
Fuente:Blog de cine









sábado, 23 de marzo de 2013

MUSICA - MOTÖRHEAD

                                                MOTORHEAD "LIVE FAST DIE OLD"

 

Con una carrera de más de 30 años, nadie puede discutir que Motörhead es una institución del rock mundial. Decenas de discos editados, millones en ventas y una reputación a toda prueba, han hecho de la banda de Lemmy Kilmister un referente obligado para muchas de las nuevas generaciones que han sabido apreciar el legado, y el presente, de unos tipos que llevan marcado con fuego la palabra rock & roll. Una de las bandas más obstinadas de todos los tiempos que al igual que AC/DC han hecho la misma canción decenas de veces, pero con una dinámica, convicción y personalidad que les hace merecer sólo aplausos y reconocimiento,

Corría 1975 cuando a Lemmy Kilmister (nacido Ian Fraiser Kilmister en 1945) lo despidieron de Hawkind, después de pasar cinco días arrestado en Canadá por posesión de drogas, por lo que el bajista y vocalista se decidió a armar su propia banda, a la que llamó Bastard. Con la idea de aprovechar los sonidos más rockeros de su antigua banda (la que experimentaba con un estilo entre hard, space rock y algunos tintes progresivos) para agregarle una actitud más punk y radical, Kilmister juntó al guitarrista Larry Wallace y al baterista Lucas Fox. El nuevo nombre del grupo era Motörhead ya que, según su manager, llamándose Bastard nunca conseguirían estar entre los Top Of The Pops de Inglaterra. A pesar de tener una actitud muy punk, el grupo nunca experimentó en ese estilo musical (se formaron antes que los Sex Pistols), ya que a Lemmy le gustaba el cuero, andar en motocicleta y todo lo que ese tipo de vida conlleva. Musicalmente, Motörhead quería ser la versión heavy de MC5 y con eso en mente consiguieron llevar al máximo la velocidad y la potencia de las melodías, transformándose, posteriormente, en el pionero del thrash y del speed metal.

El debut de la banda tuvo lugar en julio de 1975 cuando telonearon a Greensdale. Dos meses después el grupo entró al estudio para grabar su álbum debut para el sello United Artist junto al productor Dave Edmunds. Sin embargo, la banda y el productor nunca se pusieron de acuerdo sobre la dirección que debía tener la música del grupo, por lo que Edmunds fue despedido y reemplazado por Fritz Fryer. Además, durante las sesiones de grabación, Fox cede su lugar al baterista amateur, y amigo personal de Lemmy, “Philthy Animal” Taylor. A comienzos de 1976 Motörhead le entregó el disco terminado a la compañía, pero esta lo rechazó negándose a editarlo en ese tiempo (años después lo lanzaría aprovechando el éxito de la banda). Más tarde se unía un segundo guitarrista, ‘Fast’ Eddie Clarke (ex Blue Goose y Continuous Performance), pero, inexplicablemente, Wallace renuncia al grupo quedando nuevamente como un trío. Esta es la alineación que más adelante se considerará como la clásica de Motorhead. El resto del año lo pasaron luchando con la compañía, tocando sin un contrato, sin manager, y con poco dinero.
 
En 1977 firman un contrato por un disco con Chiswick Records y editan “Motörhead”, su primer álbum oficial en ver la luz del día. Con este disco, Motorhead confirmaba la amenaza que había mostrado en vivo, consiguiendo una buena cantidad de fanáticos que los seguían para todos lados. El álbum alcanzó el lugar 43 en los rankings ingleses, gracias a su sonido crudo, ruidoso y sucio. Un año más tarde firman un contrato con la disquera Bronze para editar su segundo álbum, el que grabaron junto al productor Jimmy Miller. “Overkill” apareció en la primavera de 1979, alcanzando el lugar 24 en los rankings ingleses y consiguiendo que la canción homónima del disco se convirtiera en la primera en entrar al ranking de los 40 top hits. Además comienzan a ganarse una buena reputación por sus shows en vivo, y por los destrozos que cometían en algunos, como en Finlandia donde terminaron presos por romperlo todo.

Sin tiempo para descansar, entran al estudio a grabar el siguiente disco, “Bomber”, el que alcanza el número 12 en los rankings de ventas, lo que confirmaba que la popularidad del grupo estaba llegando a niveles insospechados. Aprovechándose de este buen momento, la compañía United Artist edita en 1980 el disco que había objetado en 1976. Sin embargo, la banda no le da mayor importancia y sigue trabajando en su siguiente disco, el exitoso “Ace Of Spades”, que se convierte en el número 4 en Inglaterra, y en el primer disco de la banda editado en Estados Unidos. Éste fue el peak artístico y comercial de la banda, no sólo por el título que le da nombre al álbum, simplemente porque sigue siendo la más pura definición de música para sacudir el cráneo, el headbanger.

En 1981, Lemmy y Eddie se unen a la banda femenina Girschool para la grabación del epé “St. Valentine’s Day Massacre”, que incluía el hit single ‘Please Don’t Touch’, y se presentan junto a ellas en el Top Of The Pops bajo el nombre Headgirl. Luego de eso, Lemmy y Eddie vuelven a concentrase en Motörhead, viajando a Estados Unidos para girar junto a Blizzard Of Oz (la banda de Ozzy Osbourne). Al mismo tiempo era lanzado el disco en vivo “No Sleep ‘Til Hammersmith”, el que rápidamente se convierte en le número uno del ranking inglés. No obstante el éxito conseguido, las disputas internas aparecen y finalizan con la salida de Clarke en 1982, poco después de la salida del siguiente disco, “Iron Fist”. En el lugar de Clarke ingresa el ex guitarrista de Thin Lizzy, Brian Robertson, con quien salen de gira, conquistando Japón y re-conquistando Europa.

 
En el verano de 1983 aparece “Another Perfect Day”, el que se transforma en el primer fracaso de la banda, luego de constantes y sucesivos éxitos, ya que sólo alcanza el número 20 en Inglaterra. Además, los problemas con Robertson (quien no quería tocar las canciones más populares de la banda) terminaron con su despido y con la inclusión de dos guitarristas en su reemplazo, Phillip Campbell y Wurzel (nacido Michael Burnston). Además, luego de eso, Taylor también deja la banda para irse a tocar con la nueva banda de Robertson, Operator, siendo reemplazado por el ex baterista de Saxon, Pete Gill. La nueva alineación lanza en septiembre de 1984 el single ‘Killed By Death’, pero poco tiempo después rompen el contrato con Bronze, lo que los lleva a un litigio legal que no les permite editar nada en los siguientes dos años.

Finalmente en 1986 Motörhead vuelve a la carga, primero con una canción para el compilado de caridad Hear N Aid, y luego con el disco producido por Bill Laswell para la compañía GWR, “Orgasmatron”, el que se convierte en un éxito para sus fieles seguidores en Inglaterra y Estados Unidos. Al año siguiente, Lemmy debuta como actor en la comedia negra Eat The Rich y la banda compone la banda sonora de la película, pero sin Gill en la batería, ya que Philty Taylor había regresado para ocupar su lugar. Luego editan “Rock N’ Roll” (1987), el que logra también un gran reconocimiento y los lleva ser invitados a girar junto a Alice Cooper en su gira por Estados Unidos. Luego editan un nuevo disco en vivo, “No Sleep At All”, y Lemmy se da tiempo para co-escribir una canción, ‘Can’t Catch Me’, junto a Lita Ford para su álbum “Lita”. 1988 finaliza con un tour por Estados Unidos con Slayer como soporte.

Al año siguiente la banda continúa de gira por muchos países alrededor del mundo, entre los que destacan Brasil y Yugoslavia, pero no editan ningún disco debido a que en esos tiempos estaban en litigios con GWR. En 1990, el problema con el sello es solucionado y firman su primer contrato con una compañía grande, WTG-Sony, para quienes graban “The Birthday Party”, un disco que no deja mayor historia. Sin embargo el sucesor, “1916”, es considerado como el mejor álbum de Motörhead en años, revitalizando el prestigio de la banda y posicionándose aún más con la Operación Rock N’ Roll, una gira junto a Judas Priest y Alice Cooper que dejó a todo el mundo saciado de metal. Ese mismo año, Lemmy escribe cuatro canciones para el siguiente disco de Ozzy Osbourne, el aclamado “No More Tears”, y “1916” es nominado al Grammy como mejor álbum de rock, pero pierde ante Metallica.
 
Luego, en 1992 la banda vuelve al estudio para grabar “March Or Die”, con la novedad que Philty Taylor nuevamente había dejado la banda, siendo reemplazado por el ex King Diamond, Mikkey Dee. El nuevo disco se convierte en un nuevo fracaso por lo que son despedidos de WTG. Frustrados y desilusionados, deciden iniciar su propio sello discográfico, logicamente llamado Motörhead, para lanzar su siguiente disco, “Bastards”, en 1993. Para la distribución firman un contrato con ZYX, pero el disco no llega correctamente a todas las tiendas. Paradójicamente, obtienen más exposición radial que con “1916” o “March Or Die”. El año siguiente lo dedicaron a mostrar su música en vivo, consiguiendo tocar en importantes shows, como el que hicieron junto a Black Sabbath y el de Argentina junto a The Ramones ante 45.00 personas. A fines de 1994 todavía no tenían un contrato con algún sello norteamericano, pero igual entran al estudio para grabar el rabioso “Sacrifice”, que aparece en 1995, bajo etiqueta CMC International. Durante ese proceso, Wurzel deja la banda dejando a Motörhead nuevamente como un power trío, que remece los estadios con una potencia sorprendente.

Al año siguiente entran al estudio para grabar un nuevo disco para CMC, llamado “Overnight Sensation”, el que demostraba una vez más el poder y la crudeza características de la banda. Entre eso, Lemmy actúa en la película “Hellraiser III” y aparece brevemente en la película porno “John Wayne Bobbit Uncut”, además de continuar girando por todo el mundo. En 1997 se mudan al sello independiente Receiver y graban “Stone Dead Forever”, con el cual seguían manteniendo su nombre en el mercado, aunque con menor notoriedad, lo que aún les bastaba para mantenerse de gira por mucho tiempo. De la gira del disco “Snake Bite Love”, publicado en 1998, se grabaron los registros en locaciones alemanas, del cual editan al año siguiente el disco en vivo “Everything Louder Than Everything Else”.
 Motörhead lanzó su disco, el decimonoveno llamado “We Are Motörhead”, donde Lemmy y compañía siguen explotando la veta metalera que tantos éxitos les ha brindado. Canciones pesadas como ‘See Me Burning’, ‘Stay Out Of Jail’ y ‘Stage Fright’, mantienen toda la vitalidad de una banda que lleva 25 años destrozando escenarios y dejando herencia. Y es bastante lógico, dado a su eterna actitud de rebeldes punk, que hayan hecho un remake de ‘God Save the Queen’, original de Sex Pistols. Con su gira más reciente Motorhead ha estado celebrando sus 25 años de carrera y se han paseado por todo el planeta.
 

Durante el 2000 y el 2001 seguen reapareciendo publicaciones del extenso catálogo de la banda, otra serie de nunca acabar de grandes éxitos y rarezas, descartes o lados B, todas editadas en Digipack. ¿Cómo justificar esta avalancha de publicaciones de material ampliamente conocido? Bueno, Lemmy tiene una meta fija, inundar el mercado con sus viejos discos en diferentes versiones, porque si cada uno de los rockeros del mundo que se pasean orgullosamente con camisetas estampadas con el logo Motorhead comprara un disco de nuevo, Lemmy sería multimillonario.

En abril de 2002 sacan un nuevo trabajo inédito llamado "Hammered", el que es seguido por "Inferno" el 21 de junio de 2004, esto sin contar el sinnúmero de compilados, ediciones aniversario de lujo, sesiones desempolvadas y trabajos en vivo que Lemmy y compañía tenían guardado bajo la manga para, en algún momento, ofrecer como la última exquisitez disponible para los siempre incondicionales fanáticos de la agrupación.
Sin embargo, dos años después de “Inferno”, sale “Kiss of Death” –el número 23 de su carrera- y, según el mismo Lemmy dijo por ahí “un buen esfuerzo que supera a muchos de nuestros discos”. Producido y mezclado por Cameron Webb –Danzig, Sum 41, Ben Folds y Silverstein entres otros-, el esperado beso salió a la venta el 29 de agosto de 2006, bajo el sello Sanctuary Records y, para variar, tan sólo en su primera semana de ventas se adjudicó el puesto número 7 de ventas en los Europe Billboard charts. 

 Desde marzo hasta junio de 2008, la banda comenzó a trabar con el productor Cameron Webb en su nuevo trabajo, Motörizer. Las piezas de batería del álbum fueron grabadas en el estudio de Dave Grohl. En una entrevista, Lemmy confirmó que ya no habría más diseño artístico de Joe Petagno, el artista que tantas de sus portadas había ideado. El álbum se lanzó al mercado el 26 de agosto de 2008.

Entre el 6 y el 31 de agosto se unieron a Judas Priest, Heaven and Hell y Testament para el Metal Masters Tour. El 30 de agosto la banda hizo un concierto en el Roseland Ballroom de Nueva York, como parte del The Volcom Tour 2008 con The Misfits, Airbourne, Valient Thorr y Year Long Disaster que continuó en el House of Blues de Anaheim California el 2 de septiembre, haciendo después trece fechas más. La banda acabó el Tour sin estas bandas de apoyo, con un concierto final en The Stone Pony, Asbury Park, nueva Jersey el 21 de septiembre.
El año de giras terminó con una gira de treinta y cuatro conciertos por Europa con varias bandas como teloneros, entre ellos Danko Jones, Saxon, Witchcraft y Airbourne entre el 31 de octubre y el 16 de diciembre. El 6 de marzo de 2009, la banda actuó en la primera edición del Dubai Desert Rock Festival en Dubái.

The Wörld Is Yours

En noviembre de 2009, en una entrevista a la revista ABORT Magazine, Lemmy anunció que la banda entraría al estudio en febrero de 2010 para grabar su próximo álbum de estudio, con lanzamiento previsto para el 13 de diciembre de 2010. Cuenta con la producción de Cameron Webb y el galés Romesh Dodangoda y se grabó en Longwave Studio, Cardiff.

En una entrevista concedida a la televisión húngara en julio de 2010, el batería Mikkey Dee anunció que el proceso de grabación de su vigésimo álbum, que se llamará The Wörld is Yours, había concluido y que se incluyen en él once pistas nuevas. El 3 de noviembre de 2010, Future PLC desveló que se lanzará el disco a través de la revista Classic Rock el 14 de diciembre, mientras que la edición normal en CD está previsto para el 17 de enero de 2011, a través del sello de la propia banda, Motörhead Music.

Previo al lanzamiento del álbum, Motörhead realizaron una gira por el Reino Unido, y comenzaron una gira europea del 31 de noviembre al 19 de diciembre de 2010. En 2011 comenzaron una gira sudamericana, además de confirmar su presencia en festivales veraniegos, como Rock in Rio. En octubre grabaron una versión blues de su canción "Ace of Spades" para un anuncio de la cerveza Kronenbourg.
El 5 de diciembre publicaron el sencillo "Get Back In Line", junto al videoclip del mismo.

El 9 de julio de 2011 murió el exguitarrista de Mötörhead Würzel (Michael Burston), tras una larga enfermedad, por fibrilación ventricular provocada por cardiomiopatía. Antes de morir, Würzel estaba trabajando en nuevo material con su nueva banda Down, que ya había anunciado el lanzamiento de su primer single a principios de 2010.

Entre el 26 de enero y el 28 de febrero comenzaron una gira por Estados Unidos y Canadá junto a Megadeth, Volbeat y Lacuna Coil, llamada Gigantour, aunque no tocaron en los cuatro últimos conciertos debido a una laringitis de Lemmy.
Fuente: Rockaxis
 

sábado, 9 de marzo de 2013

BOXEO - LEYENDAS DEL BOXEO - SUGAR RAY ROBINSON

                                            SUGAR RAY ROBINSON HIGHLIGHTS



 










         SUGAR RAY ROBINSON

Walker Smith Jr. más conocido como "Sugar Ray Robinson" fue un boxeador profesional. Nació el 3 de mayo de 1921 en Ailey,Georgia y murió el 12 de abril de 1989 en Culver City, California. Estuvo activo en las décadas de 1940 y 1950 y combatió en los pesos medios y welter. Fue incorporado al Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 1990.
Como boxeador amateur consiguió un récord de 85 victorias por ninguna derrota, siendo 69 de sus victorias por nocaut y 40 de éstas terminaron en el primer round. En 1940 se hace profesional a la edad de 19 años y ya en 1951 tenía un récord de 128 victorias, una derrota (ante Jake LaMotta) y dos empates, con 84 nocauts. Mantuvo el título del mundo del peso welter desde 1946 hasta 1951 y ganó el título del peso medio también en 1951. Al año siguiente se retiró, pero volvió, para recuperar el título del peso medio en 1955 y convirtiéndose luego en el primer boxeador de la historia en ganar por quinta vez un campeonato del mundo, al volver a ganar el título mediano en 1958. Fue nombrado boxeador del año dos veces durante los cerca de 26 años de carrera deportiva.
Robinson fue nombrado el mejor boxeador del siglo XX por Associated Press. ESPN.com lo señaló como el mejor boxeador de la historia en 2007. La revista The Ring lo nombró "el mejor boxeador libra por libra de todos los tiempos" en 1997, y lo también "Luchador de la Década" en los años 1950. Muhammad Ali consideró a Robinson como el mejor boxeador libra a libra de todos los tiempos. Opinaron igual otros boxeadores como Joe Louis o Sugar Ray Leonard.








Estadísticas
Total202
Victorias175
 • Por nocaut108
Derrotas19
Empates6
No presentado2


Robinson nació con el nombre de Walker Smith Jr. en Ailey, Georgia (según lo indicado en su certificado de nacimiento) o en Detroit, Míchigan (según relata en su autobiografía)de Walker Smith Sr. y Leila Hurst. Robinson fue el más joven de la familia ya que su hermana mayor, Marie, nació en 1917 y su otra hermana, Evelyn, nació en 1919.
Robinson se casó por primera vez cuando tenía 16 años y tuvo un hijo antes de divorciarse a los 19 años. Su segunda esposa, Edna Mae Holly, era una bailarina que actuó en el Cotton Club y que viajó a Europa con Duke Ellington y Cab Calloway en 1940. Según Robinson, la conoció en una piscina que él frecuentaba después de sus entrenamientos e intentando conseguir su atención la empujó al agua haciendo creer que había sido un accidente. Poco después comenzaron a salir y se casaron en 1943, tuvieron un hijo llamado Ray Robinson Jr. y se divorciaron en 1960.
En abril de 1959 la hermana mayor de Robinson, Marie, murió de cáncer a los 41 años.
En 1965, Robinson se casó por tercera vez con Millie Wiggins Bruce, que era varios años mayor que él y se instalaron en Los Ángeles. Cuando Robinson estaba enfermo con diversas dolencias, su hijo acusó a Millie de controlarlo bajo la influencia de la medicación. Según Ray Robinson Jr., cuando la madre de Robinson murió, éste no pudo acudir al entierro porque Millie lo drogaba y controlaba. Sin embargo, Robinson había sido hospitalizado el día antes de la muerte de su madre debido a la agitación, la cual le causaba una elevación de la tensión arterial. Robinson Jr. y Edna Mae también afirmaron que fueron alejados de Robinson por Millie durante los últimos años de su vida.
Su padre era agricultor, en una granja, de algodón, cacahuete y maíz en Georgia pero después trasladó a su familia a Detroit donde trabajó en construcción. Según Robinson, su padre trabajaba en dos empleos para poder sustentar a la familia y según comentaba se tenía que levantar a las seis de la mañana y regresaba a medianoche todos los días excepto el domingo que era el único día que lo podía ver.
Sus padres se separaron y Robinson se fue con su madre a Harlem, un barrio de Manhattan en la ciudad de Nueva York cuando él tenía 12 años. Aspiraba a ser doctor, pero dejó los estudios en el noveno grado y cambió su objetivo, para ser boxeador. Con 14 años intentó entrar en su primer torneo de boxeo, pero para participar era necesario obtener un carnet de socio de la AAU. Este carnet solo se podía obtener con 16 años por lo que engañó a la AAU tomando el nombre y el carnet de su amigo Ray Robinson. Más adelante el futuro entrenador George Gainford diría de su estilo: "es dulce como el azúcar (sugar, en inglés)", por lo que su nombre a partir de entonces sería "Sugar" Ray Robinson.
Robinson idolatraba a Henry Armstrong y a Joe Louis, de hecho vivió en el mismo bloque que Louis en Detroit cuando Robinson tenía 11 años y Louis 17. Robinson relató más adelante en su autobiografía que quedó desconsolado al ver a Louis perder ante el alemán Max Schmeling en 1936. Fuera del cuadrilátero tuvo problemas en su juventud al verse envuelto en peleas callejeras además de casarse a los 16 años para divorciarse a los 19 después de tener un niño. Terminó su carrera como amateur con un récord de 85 victorias por ninguna derrota con 69 nocauts, incluyendo 40 en el primer asalto. También consiguió ganar los Guantes de Oro en 1939 en el peso pluma, además de conseguir el título de la organización en peso ligero en 1940.









Robinson hizo su debut profesional el 4 de octubre de 1940 ganando en el segundo asalto por nocaut a Joe Echevarria. Después de esa victoria peleó cinco veces más durante el año 1940 ganando en todas ellas (cuatro por nocaut). En 1941, realizó veinte combates entre los cuales derrotó al campeón del mundo Sammy Angott, al futuro campeón Marty Servo y al anterior campeón Fritzie Zivic.
El combate entre Robinson y Angott se realizó por encima del peso ligero debido a que Angott no quería arriesgarse a perder el título, por lo cual Robinson ganó el combate pero no el título mundial. El combate contra Zivic se realizó ante 20.551 personas en el Madison Square Garden, lo que significó uno de los eventos más concurridos de la época.Robinson ganó los primeros cinco asaltos (según Joseph C. Nichols del The New York Times), Zivic contrarrestó en el sexto y séptimo, Robinson controló los dos siguientes asaltos y tenía a Zivic tambaleante en el noveno pero después de un décimo asalto igualado, Robinson fue anunciado como el ganador en las tres tarjetas de los jueces.
En enero de 1942, se produjo la revancha del combate ante Zivic, en el décimo asalto éste fue noqueado y Robinson ganó por segunda ocasión. Este nocaut fue el segundo en la carrera de Zivic después de 150 combates, lo había derribado en el noveno y en el décimo asalto antes de que el árbitro parase el combate ante las protestas de la esquina de Zivic por la decisión. Sin embargo James P. Dawson, del The New York Times declaró que el combate había sido una matanza. Después de este combate Robinson ganó cuatro combates consecutivos por nocaut antes de derrotar en la revancha a Marty Servo por decisión en mayo de 1942. A continuación ganó tres peleas más, para enfrentarse después en octubre y por primera vez a Jake LaMotta, uno de sus rivales más acérrimos durante el resto de su carrera. Robinson derrotó a LaMotta por decisión unánime con un peso de 145 libras, por las 157.5 de LaMotta, debido al gran control que hizo Robinson de sus golpes desde el exterior. Después Robinson ganó cuatro peleas más, desde el 19 de octubre al 14 de diciembre, incluyendo dos ante Izzy Jannazzo y una ante LaMotta por lo que fue galardonado en 1942 con el premio de mejor boxeador del año gracias a las 14 victorias que obtuvo, sin perder ni una.
Robinson acumuló un récord de 40 victorias sin derrotas antes de perder por primera vez ante LaMotta en 10 asaltos en la pelea de revancha. LaMotta con 16 libras (7.3 kilogramos) de peso más que su rival derribó en el octavo asalto a Robinson y ganó la pelea por decisión gracias a que la campana salvó a Robinson cuando la cuenta estaba en nueve. La pelea se produjo en la antigua ciudad de Robinson, en Detroit, y obtuvo un récord de espectadores. Robinson controló los primeros asaltos pero LaMotta tomó el control en los últimos asaltos para hacerse con el triunfo.
Catorce días después peleó ante California Jackie Wilson al que ganó por decisión en diez asaltos, y siete días después, el 26 de febrero, y otra vez en Detroit, LaMotta y Robinson volvieron a pelear con victoria para Robinson por decisión después de diez asaltos. El árbitro Hennessey dio por ganador a Robinson por 51-49 puntos (5-3-2 en asaltos); el árbitro Fisher dio por ganador también a Robinson por 53-47 (6-2-2 en asaltos); y por último Lenahan dio también por ganador a Robinson 56-44 (8-1-1 en asaltos). En el séptimo asalto Robinson fue noqueado y se levantó cuando el árbitro contaba nueve. Después de la pelea Robinson comentó que:
"Realmente me hizo daño con una izquierda en el séptimo asalto. Me quedé un poco aturdido y decidido para quedarme en el suelo..."
Después de esta tercera pelea ante LaMotta, Robinson ganó dos combates más antes de enfrentarse a su ídolo de la infancia, el antiguo campeón del mundo, Henry Armstrong. El combate se produjo porque Armstrong necesitaba el dinero aunque ya era un poco mayor. Tuvo lugar en el Madison Square Garden y la victoria fue para Robinson por decisión después de diez asaltos.
El 27 de febrero de 1943, Robinson fue llamado al ejército de los Estados Unidos donde volvió a llamarse Walker Smith, aunque tuvo una corta carrera militar porque terminó a los 15 meses. Robinson sirvió con Joe Louis y realizaron varios combates de exhibición ante las tropas americanas. Robinson tuvo varios problemas con militares y discutió con los superiores porque creía, tenían un trato discriminatorio contra él y rechazó realizar más combates de exhibición cuando le dijeron que los soldados Afroamericanos no tenían permiso para verlos.
En 1944, Robinson fue examinado por las autoridades militares que dijeron que tenía una deficiencia mental. Robinson trabó una gran amistad con Louis y tuvieron negocios juntos después de volver del servicio militar. Quisieron comenzar un negocio de distribución de licor en Nueva York, pero les fue denegada la licencia debido a su raza.
En 1944, tuvo únicamente cinco combates y todos ellos contra rivales modestos. En 1945, después de tres victorias, volvió a pelear ante Jake LaMotta al que ganó por decisión unánime en diez asaltos. En mayo obtuvo un empate ante José Basora después de diez asaltos, y después otras cuatro victorias entre las que se encuentra otra ante Jake LaMotta al que ganó por decisión dividida en 12 asaltos después de que los jueces dictaminaran una puntuación de 61-59, 57-63 y 61-59.


Para 1946, Robinson había sostenido 75 combates en los que había acumulado 73 victorias con una derrota y un empate y había batido a los mejores boxeadores del momento en la división welter. Ese año realizó 16 combates, ganando la mayoría de ellos por nocaut en los primeros asaltos. Sin embargo, había rehusado a cooperar con la Mafia, que controlaba la mayor parte del boxeo, y le negaron la oportunidad de pelear por el título del mundo. Finalmente tuvo la oportunidad de ganar el título ante Tommy Bell, el 20 de diciembre de 1946. Robinson ya había ganado a Bell por decisión en 1945 y peleaban por el título vacante que había dejado Servo, al que había ganado Robinson en dos ocasiones pero sin el título en juego. El mes anterior Robinson se había enfrentado a Artie Levine al que ganó por nocaut en el décimo asalto, pero después de caer a la lona él también. Ante Bell, ante 15.670 personas, volvió a ser derribado en el segundo asalto pero se repuso para ganar, por decisión en 15 asaltos, el título mundial del peso welter.

Al siguiente año, después de cuatro peleas sin el título en juego, Robinson defendió su corona por primera vez ante Jimmy Doyle al que venció por nocaut en el octavo asalto. La noche anterior al combate, Robinson había soñado que iba a matar accidentalmente a Doyle en el cuadrilátero por lo que quiso cancelar la pelea. Sin embargo un sacerdote amigo suyo lo convenció de que había sido un mal sueño para que pelease. Doyle fue noqueado en el octavo asalto y murió de las heridas.
En 1948, Robinson peleó cinco veces pero solo en una ocasión puso su título en juego. En uno de esos combates derrotó al futuro campeón mundial Kid Gavilán. Fue un gran combate que terminó en diez asaltos con alguna protesta por el resultado final, Gavilan hirió muchas veces a Robinson durante la pelea pero éste controló bien el combate y en los últimos asaltos impacto varias series de jabs y de ganchos de izquierda con los que consiguió la victoria.
En 1949, peleó 16 veces pero solo defendió su título una vez, ante Gavilan, en la revancha y Robinson volvió a ganar el combate por decisión. La primera mitad del combate fue muy igualada pero el final fue dominado por Robinson, que hizo esperar a Gavilan dos años para poder conseguir el título mundial welter. Ese año Robinson obtuvo otro empate ante Henry Brimm el cual aguantó los diez asaltos y consiguió unas puntuaciones de 5-5, 5-4 y 5-5.
En 1950, peleó en 19 ocasiones defendiendo su título una sola vez ante Charley Fusari en la que sería su última pelea por el título welter. Este combate lo ganó en quince asaltos a los puntos después de derribar a Fusari en una ocasión. Robinson donó toda la recaudación del combate ante Fusari, para la investigación del cáncer.
Como anécdota, en 1950 Robinson peleó ante George Costner que también había sido llamado "Sugar". Costner antes de la pelea había declarado que "será mejor que peleemos, porque esta es la única forma". Cuando lo boxeadores fueron presentados en el centro del cuadrilátero Robinson dijo:
"Su nombre no es Sugar, es el mío".
Una vez que empezó el combate Costner se movió agresivamente contra Robinson, éste contrarrestó y cuando se llevaban 2 minutos y 49 segundos una serie de golpes de Robinson derribaron a Costner que ya no se levantó.
Robinson declaró en su autobiografía que una de las razones más importantes para cambiarse de peso fue la dificultad cada vez mayor que tenía para dar el peso welter (límite: 67 kilogramos). El movimiento también sería más beneficioso en el aspecto financiero ya que la división de los medianos tenía algunos de los mejores boxeadores de la historia.
Su primera pelea en los pesos medios fue justo antes de su última defensa del título welter, fue el 5 de junio de 1950 y se enfrentó a Robert Villemain por el título medio del estado de Pensilvania. Este título lo defendió en dos ocasiones, la primera ante José Basora (ante el cual se había enfrentado en 1945, terminando el combate en empate) al que ganó fácilmente en el primer asalto después de haberlo derribado hasta en cuatro ocasiones, batiendo así el récord de rapidez en finalizar un combate (55 segundos). La segunda defensa la realizó ante Carl 'Bobo' Olson, ante el cual se enfrentaría en varias ocasiones y al que ganó por nocaut en el duodécimo asalto.
El 14 de febrero de 1951, Robinson y LaMotta se encontraron por sexta vez. En esta ocasión el peso era diferente y por primera vez se enfrentaban con un título en juego, el título mundial de los pesos medianos. El combate se anunció como "La masacre del día de San Valentín" y fue ganado por Robinson por un nocaut técnico en el asalto número 13. Robinson boxeó desde fuera a LaMotta durante los primeros diez asaltos, lanzando a partir de entonces fuertes combinaciones durante los siguientes tres asaltos que noquearon a LaMotta por primera vez en sus 95 combates profesionales. Este combate y algunos de los otros seis que enfrentaron a Robinson y LaMotta fueron representados por el director Martin Scorsese en su película Toro salvaje. LaMotta dijo más tarde sobre los combates ante Robinson:
"He peleado tantas veces contra Sugar Ray, que no sé cómo no tengo diabetes".   

       







Después de ganar su segundo título mundial,
 Robinson emprendió una gira por Europa viajando en su Cadillac rosa junto a un séquito de 13 personas, algunas incluidas "solo para reirse". Fue un héroe en Francia debido a su reciente victoria ante LaMotta, que anteriormente había vencido al francés Marcel Cerdan en 1949, arrebatándole así su título de campeón (Cerdan murió en un accidente cuando iba a disputar la revancha ante LaMotta). Robinson fue recibido por el Presidente de Francia y besó a la esposa en cuatro ocasiones en una ceremonia en la que estaba toda la alta sociedad de Francia. Durante su combate en Berlín ante Gerhard Hecht, Robinson fue descalificado cuando noqueó a su rival con un golpe en el riñón, golpe no permitido en Europa, pero sí en Estados Unidos. Finalmente el combate fue declarado nulo.
Después de pelear en Francia, Suiza, Bélgica, Alemania e Italia, Robinson tuvo un combate en Londres, en Inglaterra en el cual expuso su título del mundo. Su rival sería el inglés Randy Turpin ante el que perdió en una sensacional pelea, a los puntos y en 15 asaltos. Tres meses más tarde, el 12 de septiembre de 1951 tuvo lugar la revancha ante 60.000 personas pero en esta ocasión en Nueva York. Robinson noqueó a Turpin en el décimo asalto para recuperar el título de los pesos medios. Lideraba las tarjetas de los jueces pero fue cortado por Turpin, esto hizo peligrar el combate, pero Robinson lo derribó y a continuación lanzó una serie de golpes que hicieron al árbitro parar el combate. Después de la victoria, los residentes de Harlem bailaron en las calles. Robinson ganó el premio al mejor boxeador del año, otra vez en 1951.
En 1952, peleó de nuevo ante Olson ganando otra vez, por decisión unánime en 15 asaltos. El siguiente combate fue ante el ex campeón mundial, Rocky Graziano al que derrotó en tres asaltos. Una vez terminó el combate anunció que renunciaba a su título mediano y peleó por el título semipesado ante el campeón Joey Maxim en el Yankee Stadium. Para los jueces, Robinson ganaba la pelea pero el tremendo calor tuvo sus consecuencias, el árbitro Ruby Goldstein tuvo que ser atendido y dejó su puesto a Ray Miller. Después el calor afectó a Robinson que no se levantó para empezar el asalto 14 y fue derrotado. Fue el único nocaut que sufrió en su carrera.
Después de este combate, Robinson se retiró con un récord de 131 victorias, 3 derrotas, 2 empates y un nulo dedicándose al mundo del espectáculo. Después de aproximadamente tres años, el declive de sus negocios y la carencia de éxito hicieron a Robinson replantearse su vuelta al boxeo.








En 1955, Robinson retornó a los cuadriláteros después de estar durante dos años y medio ausente. Su trabajo como bailarín lo mantuvo en un buen estado físico, en su autobiografía comenta que en las semanas antes del debut en Francia corría 8 kilómetros cada mañana y después por la noche estaba cinco horas bailando. También declaró que los entrenamientos que realizó en su intento de hacer una carrera como bailarín fueron más difíciles que algunos que realizó durante su carrera de boxeador.
Ese año peleó en siete ocasiones, en una de ellas fue derrotado por decisión unánime en diez asaltos ante Ralph 'Tiger' Jones. A partir de esa derrota, que fue la segunda pelea del año, ganó a Johnny Lombardo, Ted Olla, Garth Panter y Rocky Castellani, ante el cual fue derribado en el sexto asalto con una cuenta de nueve. Después de esta victoria retó al campeón mundial del peso medio, Carl 'Bobo' Olson, ante el cual se había enfrentado en dos ocasiones, venciéndolo en ambas.
Olson aceptó la revancha, pero fue derrotado por Robinson por nocaut en el segundo asalto. Después de su reaparición, Robinson esperaba ser nombrado otra vez como boxeador del año, sin embargo el título lo ganó el peso welter, Carmen Basilio. Robinson declaró que fue la decepción más grande de su carrera profesional y comentó en su autobiografía que:
"No lo he olvidado hasta este día, y nunca voy a hacerlo".
En 1956, únicamente peleó dos veces, la primera ante Carl 'Bobo' Olson por cuarta vez al que ganó con el título en juego, con un nocaut en el cuarto asalto, y ante Bob Provizzi al que ganó por decisión unánime en diez asaltos.
Al año siguiente, Robinson defendió su título ante Gene Fullmer y lo perdió por decisión unánime en 15 asaltos por una puntuación de 5-8, 6-9 y 5-10. Fullmer usó su agresividad para controlar a Robinson al cual derribó durante el combate. Robinson sin embargo notó que Fullmer era vulnerable al gancho de izquierda y en la revancha lo noqueó en el quinto asalto para recuperar su título mundial, además del título mundial de la National Boxing Association. Las apuestas estaban a favor de Fullmer por 3-1, en los dos primeros asaltos Robinson siguió a Fullmer alrededor del cuadrilátero, sin embargo en el tercero cambió la táctica e hizo a Fullmer ir hasta él. En el cuarto asalto Fullmer ya estaba atontado y en el quinto un gancho de izquierda lo derribó. Los críticos denominaron al golpe que derribó a Fullmer como "el golpe perfecto". Fue la primera ocasión en 44 combates que Fullmer había sido noqueado y cuando preguntaron a Robinson lo lejos que había llegado su gancho respondió:
"No lo puedo decir, pero recibió el mensaje".
La tercera pelea del año fue ante Carmen Basilio que había subido del peso welter al mediano. La pelea se realizó en el Yankee Stadium ante de 38.000 personas. Después de 15 asaltos los jueces dieron ganador a Basilio por 9-6, 5-9 y 6-8 en el que fue "Combate del Año" por la revista The Ring.
Al año siguiente se programó la revancha en el Chicago Stadium, con el título otra vez en juego y ante 19.000 personas que vieron el que fue otra vez "Combate del Año". Robinson hirió pronto a Basilio en el ojo, que ya en el séptimo asalto lo tenía totalmente cerrado. Al final dos jueces vieron ganador a Robinson por 72-64 y 71-64 y el otro juez vio ganador a Basilio por 69-64 (esta decisión fue abucheada por el público).









A partir del combate ante Basilio la carrera de Robinson fue declinando. En 1959 solo peleó en una ocasión, en Boston, ante Bob Young al que noqueó en el segundo asalto.
En el año 1960, defendió su título ante Paul Pender, era el favorito 5-1 en las apuestas, pero perdió por decisión dividida en el Boston Garden ante 10.608 personas. El día después de la pelea, Pender declaró que había planificado empezar despacio. Robinson le abrió el ojo en el octavo asalto pero no fue suficiente para un boxeador ya envejecido.
Después de ese combate peleó ante Tony Baldoni al que derrotó en el primer asalto como preparación para la revancha ante Pender en el Boston Garden, el 10 de junio. Con el título en juego e intentando ganar el título mundial por sexta vez, Robinson perdió en 15 asaltos otra vez por decisión dividida, 146-144, 138-149 y 142-147.
Antes de terminar el año volvió a pelear, en esta ocasión ante Gene Fullmer por el título mediano de la National Boxing Association. El combate terminó en empate a los puntos después de 15 asaltos. En una nueva revancha entre Robinson y Fullmer, otra vez con el título de la NBA en juego, al año siguiente, la victoria fue para Fullmer por decisión unánime en 15 asaltos en el que sería el último combate de Robinson con un título mundial en juego.
En el resto del año 1961 peleó en cuatro ocasiones, una por mes, y venció en todas aunque no sin dificultades ya que fue derribado en varias ocasiones. Uno de esos combates fue ante el futuro campeón mundial Denny Moyer al que derrotó por decisión unánime. Siendo favorito por 12-5 en las apuestas, Robinson que ya tenía 41 años ganó al joven Moyer que únicamente contaba con 22. Al año siguiente, en la revancha, Moyer derrotó a Robinson a los puntos, todas las tarjetas de los jueces marcaron una puntuación de 7-3. En ese año 1962, Robinson peleó cinco veces más, perdiendo en dos de ellas ante Phil Moyer y Terry Downes, ambas a los puntos. Después de ganar tres combates en 1963, fue derrotado nuevamente por el antiguo campeón mundial y miembro del Salón Internacional de la Fama del Boxeo, Joey Giardello que le ganó por decisión unánime. En el cuarto asalto, Robinson fue derribado pero se levantó en la cuenta de nueve. En el sexto asalto casi fue derribado nuevamente pero se repuso, aunque perdió con puntuaciones de 43-49, 43-47 y 45-48, en diez asaltos. Después de ese combate realizó otra gira por Europa desde octubre hasta diciembre por Francia y Bélgica, peleó en cinco ocasiones, ganó 4 y empató una.
Durante el año 1964, realizó diez combates más que resolvió con siete victorias, dos empates y una derrota. Los tres primeros combates se realizaron en los Estados Unidos y el resto en Europa como parte de otra gira que realizó por el Reino Unido, Francia e Italia.
Robinson peleó por última vez en el año 1965, su último combate fue ante Joey Archer ante el que perdió por decisión unánime en diez asaltos después de ser derribado en el cuarto. El famoso escritor deportivo Pete Hamill comentó que la derrota de Robinson ante Archer había sido una de las experiencias más tristes de su vida. Había sido derribado sin haber dañado en absoluto a su rival, admitiendo éste después del combate que había sido la segunda vez en su carrera que había derribado a alguien. Las 9.023 personas que estaban en el Civic Arena ovacionaron constantemente a Robinson a pesar de ir perdiendo.
El 11 de noviembre de 1965, Robinson anunció su retirada definitiva del boxeo. Se retiró con un récord de 202 combates realizados de los cuales 175 fueron victorias, 19 fueron derrotas, 6 empates y 2 nulos con 110 noqueados, que lo hacen ser uno de los líderes de todos los tiempos en nocauts.
En su autobiografía, Robinson declaró que hacia el año 1965 se había gastado los cuatro millones de dólares que había ganado en los cuadriláteros. Un mes después de su última pelea, Robinson fue homenajeado con una "Noche Sugar Ray Robinson", una velada que tuvo lugar en el Madison Square Garden de Nueva York el 10 de diciembre de 1965. Durante la ceremonia fue galardonado con un enorme trofeo que no podía sostener ningún mueble de su pequeño apartamento de Manhattan. Robinson fue elegido en 1967 para entrar en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, dos años después de retirarse. En 1969 fundó la Asociación Juvenil Sugar Ray Robinson para el área de Los Ángeles en la cual no se patrocina ningún programa de boxeo.
Se le diagnosticó diabetes mellitus, que fue tratada con insulina, y en sus últimos años también padeció la Enfermedad de Alzheimer. Murió en Los Ángeles a la edad de 67 años siendo enterrado en el Cementerio Inglewood Park, en Inglewood, California.









Alguien dijo una vez que eran parecidos Sugar Ray Leonard y Sugar Ray Robinson. Créanme, no hay comparación. Ray Robinson fue el más grande. (Sugar Ray Leonard)
"El rey, el maestro, mi ídolo" (Muhammad Ali sobre Robinson) Robinson ha sido considerado uno de los mayores boxeadores de la historia, y ha sido clasificado como el mejor boxeador de todos los tiempos por comentaristas deportivos, boxeadores y entrenadores.
La frase "libra por libra", fue creada por comentaristas deportivos para él durante su carrera, como modo de realizar una comparación de los boxeadores, independientemente del peso. Incluso el Salón Internacional de la Fama del Boxeo, en el cual están incluidos entre otros Muhammad Ali, Joe Louis y Sugar Ray Leonard, Robinson está clasificado como el mejor boxeador libra por libra de la historia.
En 1997, The Ring lo clasificó como el mejor boxeador libra por libra de la historia, y en 1999 fue nombrado "peso welter del siglo" y "peso medio del siglo" por la Associated Press. En 2003,The Ring lo clasificó el número 11 en la lista de los mejores pegadores de la historia del boxeo. En el año 2007, ESPN realizó una lista de "los 50 mayores boxeadores de todos los tiempos", en el cual Robinson aparecía como el mejor boxeador de la historia.
Robinson fue uno de los primeros afroamericanos en establecerse como estrella fuera del mundo del deporte. Era una parte importante en la escena social de Nueva York, en los años 1940 y 1950. Su glamoroso restaurante, Sugar Ray's, atraía estrellas como Frank Sinatra, Jackie Gleason, Nat King Cole, Joe Louis, y Lena Horne.
Robinson también fue conocido por su personalidad fuera de los cuadriláteros, era elegante, tenía carisma y aptitud dramática, era cantante y bailarín. Según Ron Flatter, de la ESPN, Robinson fue el pionero en llevar un grupo de acompañantes, como un secretario, el peluquero, el masajista, un grupo de entrenadores, varias mujeres, una mascota y el gerente de toda la vida, George Gainford.
Robinson inspiró a varios boxeadores que le cogieron el apodo "Sugar" como homenaje, por ejemplo, Sugar Ray Leonard y Sugar Shane Mosley.
En 2006, Robinson tuvo un sello postal creado por los Estados Unidos con una tirada de 100 millones de unidades.