viernes, 4 de julio de 2014

CRIMINOLOGIA - PEDRO ALONSO LOPEZ "EL MONSTRUO DE LOS ANDES"

                                 CRONICAS RCN "EL MONSTRUO DE LOS ANDES"



 
"Este asesino confesó haber violado y asesinado más de 300 niñas. Su de sangre pasó por Los Andes de , Ecuador y Perú. Siempre mataba a las víctimas de día, pues adoraba el “momento divino” en que observaba “cómo se iba apagando la luz de sus ojos”.

 

Nacido en la miseria

 
Pedro Alonso López nació en 1948 en Santa Isabel, dentro del departamento colombiano de Tolima. Su padre, Megdardo (o Medargo) Reyes, fue miembro del Conservador de Colombia: murió víctima de un cruce de balas acaecido en medio la guerra civil de aquel entonces, justo seis meses antes del nacimiento de Pedro Alonso. Así, a Pedro le tocó nacer sin padre y como el séptimo de 13 hijos, en medio de un hogar marcado por la pobreza.
 A los pocos meses Pedro fue llevado a la población de El Espinal. Allí, según Pedro, su madre Belinda López Castañeda ejercía la prostitución en casa y sus hijos, que dormían todos en una gran cama (pequeña para tantas personas) cuya habitación estaba separada por una insignificante cortina, veían y/o escuchaban las obscenas interacciones de su madre con los clientes.
Años después, intentando justificar un tanto sus infamias, Pedro diría que su madre fue una dominante, maltratadora y tirana, una mujer que, tras sorprenderlo palpando los pechos de una hermana menor en medio de un intento por tener sexo con ella, lo expulsó de la casa e incluso, cuando Pedro regresó al día siguiente, se encargó de meterlo en un bus y abandonarlo a unas 200 millas de casa.

 
A los ocho años Pedro abandonó su hogar. Él dice que su madre (arriba) lo echó al encontrarlo manoseando los senos de una hermana menor, pero su madre no solo niega esto sino que además agrega que nunca lo maltrató, que fue afectuosa con él y que creyó que lo habían raptado el día en que él desapareció.

Muy distinta es sin embargo la versión de doña Belinda, quien dijo que fue una madre cariñosa y hasta comentó, recordando con cierto cariño, que Pedro Alonso quería ser profesor cuando era niño. Además agregó que nunca lo encontró tocando los pechos de su hermana y que nunca lo echó de casa. En relación a eso, un documental de Biography Channel —en el cual la madre de Pedro declara todo lo susodicho—afirma que en realidad Pedro escapó y que su madre creyó que lo habían secuestrado, ante lo cual lloró desconsoladamente y después habló con un supuesto testigo, quien dijo haber visto a Pedro yendo a Cali con un .
En todo caso, Pedro terminó en las peligrosas calles de Colombia, un país que en aquel entonces tenía una tasa de criminalidad mucho mayor a la de cualquier otro país; y Pedro, con tan solo ocho años, habría de comprobarlo por cuenta propia…


La raíz del mal

Cierto día, cuando Pedro estaba en las calles, un hombre mayor se acercó amablemente a él para ofrecerle comida y un lugar para vivir. Ante tanta generosidad y una actitud de compasión aparente, el ingenuo niño aceptó y se fue con el extraño. Después, en vez de alimentarlo, el hombre lo llevó a un edificio abandonado y lo sodomizó no una, sino muchas veces, tras lo cual lo dejó abandonado en la calle…
 Estando en las calles y teniendo ocho años, Pedro fue engañado por un hombre mayor, llevado a un edificio abandonado y sodomizado. Años después dijo: “Perdí mi inocencia a la edad de ocho años, así que decidí hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera”.

Años después, Pedro dijo que había llegado a ser lo que era por el impacto que le produjo ver a su madre prostituyéndose y, aún más, por la violación de la que fue víctima a sus ocho años: “Perdí mi inocencia a la edad de ocho años, así que decidí hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera”.


Un rescate temporal

Luego de su terrible experiencia Pedro se volvió temeroso y desconfiado ante los extraños. Fue éste Pedro traumatizado el que en medio de las calles aprendió el lenguaje de la violencia…

De niño Pedro tuvo que ser un gamín (niño de la calle) y asociarse con otros gamínes para protegerse de posibles violadores, de ladrones o perros callejeros. Siendo gamín aprendió a fumar bazuco (droga derivada de la cocaína), a conseguir comida de la calle y vivir la violencia como algo diario, ya que a veces los gamínes se disputaban a cuchillos (arriba) las bancas, los edificios abandonados y otros lugares para dormir.

Como muchos niños, Pedro estaba expuesto a posibles abusos por parte de adultos extraños. Era un “gamín” (así les dicen a los niños de la calle en Colombia) y como tal tenía que asociarse a otros gamines si quería sobrevivir. Pero tal asociación no estaba exenta de terribles males: fue entre los gamines de su grupo donde aprendió a fumar bazuco (forma impura y muy tóxica de la cocaína) y donde a veces tuvo que participar en las espantosas peleas a cuchillos que se daban entre grupos de gamines cuando había disputa por bancas u otros lugares propicios para dormir como callejones o edificios abandonados. Esos, y otros males como tener que buscar comida en la basura, fueron las cargas que Pedro soportó hasta que a sus nueve años, después de andar de vagabundo unos días en (a la cual llegó por su cuenta), fue rescatado por una pareja de ancianos estadounidenses.
Naturalmente Pedro aceptó al ver que, tratándose esta vez de un hombre que tenía a su mujer y que además era bien mayor, la situación no podía ser peligrosa. Además en ésta ocasión la actitud del potencial benefactor estaba acompañada de comida caliente y lucía mucho más sincera que la primera vez.
Durante unos tres años todo marchó bien: tenía comida, educación y buen trato por parte de la pareja.


De vuelta a las calles

 

A los 9 años (arriba un poco mayor) Pedro fue recogido de la calle por una pareja de ancianos estadounidenses. Con ellos tuvo educación, comida y buen trato, hasta que a los 12 años un profesor de la escuela abusó de él y Pedro, sin dar aviso, volvió a su vida en las calles…


Pedro parecía destinado para la mala vida pues aquellos tres años acabaron de forma abrupta cuando cierto día un profesor lo violó.
Lo normal hubiese sido que Pedro se queje o que, como en tantos casos similares, calle por miedo y aguante la situación hasta que pase. Sin embargo el caso fue que aquella violación desató toda la ira que a sus cortos doce años Pedro llevaba dentro, por lo que impulsivamente fue, tomó (robó) dinero de una oficina de la escuela y se marchó para nunca volver.
Seis fueron los años que Pedro sobrevivió en las calles tras renunciar a su vida con la pareja americana. Por un tiempo buscó pero nunca consiguió nada debido a su nula experiencia laboral y su escasa formación académica. Entonces comenzó a vivir de pequeños hurtos, sufriendo frecuentes detenciones de la Policía, en las cuales siempre era soltado (por ser menor de edad y por la poca gravedad de sus delitos) pero jamás sin recibir antes una buena paliza…
Siendo ya un adolescente mayor (casi un adulto), Pedro logró convertirse en un habilísimo ladrón de , tan hábil que incluso llegó a ser admirado por los novatos del ámbito, bien pagado y muy solicitado por los que controlaban el negocio.
A pesar de eso su habilidad no fue suficiente para evitar que lo detuvieran en 1969, cuando contaba con 21 años y ya se lo podía enviar directamente a la cárcel, donde en efecto fue a parar tras ser sentenciado a siete años de prisión…


Descubriendo el placer de matar

No pasaron sino dos días cuando el fantasma del pasado regresó para atormentar a Pedro. Así y sin razón aparente, dos reclusos mayores lo agarraron, lo sometieron y le hicieron aquello que anteriormente tanta rabia le había provocado: violarlo…
Esta vez Pedro sabía que podía vengarse puesto que ya no era una criatura de 8 o 12 años. Decidió entonces ir en busca de un cuchillo de la prisión para así cortarles el cuello a sus violadores.
El castigo por tal venganza fue de dos años adicionales de prisión, ya que el acto fue considerado como un asesinato en defensa propia.
 
En 1969, a sus 21 años, Pedro fue enviado a prisión por robo de . Allí fue violado por dos presos pero se vengó cortándoles el cuello. Fueron sus primeros asesinatos y gracias a ellos descubrió el placer y la sensación de poder que le daba asesinar, dando así el paso para después juntar el asesinato con la violación. Arriba lo vemos fumando algunos años después: sin barba, con un aspecto semejante al que debió tener en 1969.

A nivel de su evolución criminal esos asesinatos, según la opinión de algunos expertos, hicieron que él se dé cuenta del gran placer que le producía matar, por lo que si antes de eso era un violador pedófilo en potencia, después de eso ya había dado el paso psicológico para, en un futuro próximo, sumar el placer de asesinar al placer de violar.
Durante el tiempo que permaneció en prisión, el odio de Pedro hacia su madre se sumó a su consumo de pornografía para fortalecer en él la dañina imagen que tenía del sexo opuesto: una imagen correspondiente a una visión peyorativa, deshumanizante y fuertemente marcada por un proceso de cosificación de la mujer.
Finalmente, pese a la condena que le había sido dictada, salió libre en 1971 a sus 23 años.


El Monstruo de Los Andes

Tras su liberación, Pedro Alonso viajó por Colombia, Ecuador y Perú. Su ruta precisa no se sabe con certeza, pero lo cierto es que sus víctimas eran niñas de entre 8 y 13 años, pobres y prácticamente siempre de raza indígena, raza que por lo general se concentra en las elevaciones de una cordillera que atraviesa los tres países en los que el sanguinario asesino regó sangre inocente: la Cordillera de Los Andes.


El castigo de los ayacuchos

Fue después de su liberación a los 23 años cuando, en el inicio de su sangrienta ruta, Pedro Alonso recorrió casi todo Perú dejando a su paso 100 chicas muertas.
 
A inicios de los años setenta, Pedro recorrió el Perú matando y violando a más de 100 niñas. Sin embargo, en el norte de ese país fue capturado por indios ayacuchos mientras intentaba raptar a una niña. Los indios lo torturaron por horas y después lo enterraron hasta el cuello en arena, cubriéndole la cabeza de miel para que sea devorado por las hormigas. Iba a morir, pero una misionera apareció y convenció a la turba de que debían entregarlo a la Policía…

Sin embargo, al final de esa odisea criminal, Pedro recibió un aleccionamiento por parte de los indios ayacuchos cuando, en el norte del Perú (no se sabe el punto exacto), fue sorprendido por un grupo de éstos en el intento por llevarse a una niña de 9 años para abusar de ella. Entonces y tras darse cuenta de que habían dado con el monstruo detrás de tantas niñas desaparecidas en la zona, lo ataron y lo torturaron durante horas (haciéndole cosas como frotarle la ortiga) hasta que finalmente resolvieron darle una muerte lenta y terrible de la que lastimosamente fue salvado. Cuenta López al respecto: “Los indios en el Perú me habían atado y enterrado en la arena hasta el cuello cuando se enteraron de lo que les había estado haciendo a sus hijas. Me habían cubierto de miel y me iban a dejar para ser devorado por las hormigas, pero una señora misionera americana vino en su jeep y les prometió que me entregaría a la Policía. Me dejaron atado en la parte trasera de su jeep y se alejó, pero ella me soltó en la frontera de Colombia y me dejó ir. Yo no le hice daño porque ella era demasiado vieja para atraerme”.
Casi seguro es que la versión anterior sea falsa si tenemos en cuenta que los exámenes psiquiátricos determinaron que Pedro Alonso hacía uso de la mentira y, sobre todo, si consideramos que las fuentes más serias (como el documental de Biography Channel y el artículo de trutv) dicen que la misionera, tras convencer a los indios de que el asesinato era impío a los ojos de Dios, realmente sí puso al criminal en manos de las autoridades, por lo cual posteriormente y a consecuencia de que en su habitual negligencia la Policía de Perú se negó a invertir el esfuerzo y el dinero necesario en investigaciones, Pedro fue deportado al vecino país de Ecuador…

Retrato de “el peor de los canallas"

 
Pedro (arriba) era un asesino organizado que seguía a sus víctimas por días y que siempre, consciente de la despreocupación policial por los desfavorecidos, procuraba elegir niñas de escasos recursos económicos…
Como se dijo anteriormente, Pedro acechaba a niñas pobres, casi siempre de raza indígena. Nunca mató niñas blancas, ya que, en países como los que él estuvo, la raza blanca es el grupo étnico económicamente menos desfavorecido, mientras que los negros y los indios son los más afectados por la pobreza. Así, Pedro Alonso era un asesino prudente que intentaba no elegir a aquellas víctimas cuyos padres pudieran tener suficiente dinero como para hacer que la Policía, siempre algo indolente ante la suerte de los pobres, tome cartas en el asunto. Siguiendo esta misma actitud de prudencia, Pedro Alonso era capaz de seguir por varios días a una niña hasta que se diera el momento en que estuviese sola, momento en el cual hacía cosas como darle regalos y pedirle que lo siga a las afueras, donde supuestamente le daría otro regalo para que lleve a su mamá; también a veces se presentaba como vendedor ambulante o como una persona indefensa y perdida. Complementariamente, Pedro Alonso podía dejar de seguir a una niña (solía seguirlas por horas si era necesario) si veía que la niña entraba a casa o entraba a una zona en que ya no fuera viable intentar llevársela. Por estos y otros aspectos como el hecho de que se aseguraba de que sus víctimas estuviesen muertas verificando su respiración o cortándoles las muñecas para ver si la sangre aún bombeaba, los criminólogos nunca han dudado en decir que Pedro Alonso era un asesino organizado. De este modo, incluso renunció a las más apetecibles víctimas: “A menudo seguí a familias de turistas con el deseo de llevarme a sus hermosas hijas rubias. Pero nunca tuve la oportunidad. Sus padres vigilaban demasiado”
 
Pedro dijo que “caminaba por las plazas buscando a una niña con cierta apariencia en la cara, una apariencia de inocencia y belleza”. Él elegía a las niñas porque éstas simbolizaban la inocencia que había perdido de niño al ser violado y que, de forma retorcida, quería vengar haciéndole lo mismo a otros seres inocentes como las niñas de arriba, que fueron algunas de las cientos que violó y mató…

Una característica importante de Pedro Alonso era su gusto por la inocencia. Dijo así que “caminaba por las plazas buscando a una niña con cierta apariencia en la cara, una apariencia de inocencia y belleza” y admitió que, debido a su inocencia, las muchachas de Ecuador le gustaban particularmente: A mí me caen bien las muchachas de Ecuador, son más dóciles, más confiadas e inocentes, no son como las muchachas colombianas que sospechan de los extraños. Si nos preguntamos entonces por qué Pedro mataba niñas, tenemos que, según han observado los expertos, éstas eran un símbolo de la inocencia que él mismo perdió en la infancia, inocencia que fantaseaba con arrebatar (en parte para “vengarse”. Cabe no obstante dejar claro que, asociada a esta búsqueda por destruir la inocencia, está la principal finalidad del asesino, finalidad que no es la venganza sino, y a partir de una fijación del deseo sexual en la figura de la niña como consecuencia de traumas sexuales del pasado, es la persecución del placer, por lo cual los criminólogos han catalogado a López como un asesino hedonista. Con respecto a su tendencia pedófila Pedro dijo: “Es como comer pollo. ¿Por qué comer pollo de edad cuando se puede tener el pollo joven?”. También, y he aquí que se evidencia el aspecto más siniestro de este asesino, unido al deseo pederasta estaba una actitud de atracción y veneración por la muerte: “Quería tocar el placer más profundo y la excitación sexual más profunda, antes de que su vida se marchitara”.
 
Pedro se llevaba a la niña a un lugar apartado, allí la obligaba a tener sexo con él (arriba una ilustración de eso) y la mantenía completamente viva hasta el amanecer, momento en el que la volvía a violar mientras la estrangulaba mirándola a los ojos para ver cómo la vida se extinguía en la mirada de la víctima: “Quería tocar el placer más profundo y la excitación sexual más profunda, antes de que su vida se marchitara”, dijo Pedro.
 
Con respecto a su tendencia pedófila Pedro (arriba) dijo con cierto cinismo: “Es como comer pollo. ¿Por qué comer pollo de edad cuando se puede tener el pollo joven?”

Sería sin embargo aventurado el catalogarlo de necrófilo en el sentido convencional, ya que nunca tuvo sexo con cadáveres. Claro resulta pese a lo anterior el que sí existía una cierta pulsión erótica hacia la muerte en tanto que era justo en los momentos previos a la muerte de la víctima cuando el asesino buscaba el máximo orgasmo. Pero iba más allá. Así, su placer en este aspecto estaba principalmente en el hecho de causar y contemplar la extinción de la vida. Puede entonces y sin la menor duda, adjudicársele al Monstruo de Los Andes la posesión del “carácter necrófilo” de que habló el famoso psicoanalista Erich Fromm: ‹‹La necrofilia en sentido caracterológico puede describirse como la atracción apasionada por todo lo muerto, corrompido, pútrido y enfermizo; es la pasión de transformar lo viviente en algo no vivo, de destruir por destruir, y el interés exclusivo por todo lo puramente mecánico. Es la pasión de destrozar las estructuras vivas››
 
 “Había un momento divino cuando ponía mis manos alrededor del cuello de las niñas y observaba cómo se iba apagando la luz de sus ojos. Solo aquellos que matan saben a qué me refiero” (Pedro Alonso López)

Vemos así esa “pasión de transformar lo viviente en algo no vivo” en lo subrayado dentro de las siguientes declaraciones de Pedro Alonso López: “A la primera señal del amanecer me excitaba. Obligaba a la niña a tener sexo conmigo y ponía mis manos alrededor de su garganta. Cuando el sol salía la estrangulaba. […] Solo era bueno si podía ver sus ojos. Nunca maté a nadie de noche. Habría sido un desperdicio en la oscuridad, tenía que verlas a la luz del día […]. Había un momento divino cuando ponía mis manos alrededor del cuello de las niñas y observaba cómo se iba apagando la luz de sus ojos. Solo aquellos que matan saben a qué me refiero”.
Ligada a su carácter de psicópata está la forma en que Pedro Alonso despersonalizaba y hasta cierto punto cosificaba a sus víctimas. Esto se ve en cómo hablaba y jugaba con los cadáveres de las niñas, niñas que para él no eran personas individualizadas con un hombre y una historia propia. Eran simplemente “sus muñequitas” (así les llamaba cínicamente), sobre las cuales cierta vez expresó: “A mis amiguitas les gustaba tener compañía. Solía poner tres o cuatro niñas en un hoyo y hablarles (…) Era como hacer una fiesta, pero después de un rato, como ellas no se podían mover me aburría e iba a buscar nuevas niñas.”
De aquellas fosas comunes que Pedro Alonso hacía para sus “muñequitas”, se ha dicho que eran sus “lugares históricos” y que, en ese sentido, expresaban el “trofeo simbólico” que para López representaba el conocimiento de dónde se hallaban sus víctimas y la percepción (potenciada por la acumulación de cadáveres) de lo enorme (y por tanto importante) que era su obra criminal, y es que a diferencia de otros asesinos, él no guardaba objetos de las víctimas ni anotaba sus nombres o tan siquiera el número que les correspondería en la lista de asesinatos.
 
Pedro jugaba y hablaba con los cadáveres: “A mis amiguitas les gustaba tener compañía. Solía poner tres o cuatro niñas en un hoyo y hablarles (…) Era como hacer una fiesta, pero después de un rato, como ellas no se podían mover me aburría e iba a buscar nuevas niñas”. Él decía que eran sus “muñequitas”. Arriba vemos restos de sus “muñequitas” encontrados por los investigadores…

Las evaluaciones psicológicas que se le efectuaron tras su captura, revelaron que López era un “sociópata” que sufría por un “trastorno de personalidad antisocial”, que era alguien que “no tiene conciencia” ni “empatía” y que mostraba una considerable habilidad para manipular y engañar a otros mediante su discurso, mediante las palabras.
 
Evaluaciones psicológicas revelaron que López era un “sociópata” con “trastorno de personalidad antisocial”, alguien sin “empatía” y con gran habilidad para manipular y engañar. Según López (arriba), él mataba a las niñas para librarlas de la pobreza y el sufrimiento en este mundo y para que al morir vayan directo al cielo…

Muestra de este carácter manipulador y engañador se ve en el hecho de que, si bien por una parte pretendía que su finalidad era matar a esas niñas pobres para librarlas de la pobreza y hacer que vayan directamente al cielo, por otra parte se mostró, en otros momentos, como un sujeto que temía a la muerte porque no creía que fuera a haber nada más que una “oscuridad nula” y un olvido de todo, siendo así evidente el hecho de que no creía que pudiera haber un cielo y por ende mentía cuando decía que mataba con el fin de librar a las niñas de la miseria y hacer que vayan al cielo. Obsérvese pues su verdadera concepción y actitud frente a la muerte: 1) “Cuando uno se muere pues, por total pierde uno lo que es los sentimientos, su visibilidad de los ojos para ver y, una muerte que uno ya no vuelve ni a saber quién es uno, todo queda así en una oscuridad nula”. Esto lo dijo cuando lo entrevistaba un canal de en Ecuador. 2) “Yo estoy muy joven para morir, hombre”. Esto lo dijo a un periodista (no se muestra quién), con cara de intensa preocupación, en el documental de Biography Channel.

Capturado en Ambato

Pedro Alonso López, por un buen tiempo, se dio gusto violando y matando a las “dóciles”, “confiadas” e “inocentes” muchachas de Ecuador, pero en Ambato, y sobre todo a raíz del asesinato de la hija de un comerciante que no era de clase social baja pese a ser de raza indígena, las autoridades empezaron a tomarse en serio las desapariciones de las que era autor López.
 
En abril de 1980, cuando Pedro intentó secuestrar a una niña en un mercado de Ambato, fue detenido por comerciantes y compradores luego de que éstos atendieran los gritos que la desesperada madre dio para que atrapen al captor de su hija. Tras eso vino la Policía y Pedro fue llevado a la comisaría.

En sus inicios creyeron que se trataba de niñas desaparecidas debido al aumento en el comercio de menores de edad para fines de esclavitud sexual (la llamada “trata de blancas”), sin embargo en abril de 1980 una inundación descubrió una de las fosas de Pedro y, ante los restos de cuatro niñas, la Policía supo que lidiaban con un asesino en serie y empezó a investigar, aunque nunca se logró nada y fue un descuido del asesino lo que terminó haciéndolo caer…
Así, apenas unos días después de la inundación, Carvina Poveda había ido de compras al mercado con su hijita Marie de 12 años. Pedro Alonso, que había visto a la niña, no se contuvo como otras veces e intentó raptarla dentro del mercado. Entonces Carvina clamó por ayuda y rápidamente los comerciantes y algunas personas corrieron tras el asesino, quien había conseguido salir del mercado pero no fue lo suficientemente rápido como para evitar ser atrapado por la indignada turba.


Confesiones y salto a la fama

Cuando la Policía llegó se toparon con un individuo que divagaba incoherencias y, tras llevarlo en un remolque y bajarlo en la comisaría, pensaron que estaban ante un loco.

En la comisaría Pedro guardó silencio absoluto al ser interrogado. Ante eso, el capitán Córdoba (arriba) actúo como agente encubierto haciéndose pasar por sacerdote y convirtiéndose en amigo de Pedro, con lo que consiguió que éste confesara haber matado a más de 300 niñas en Ecuador, Perú y Colombia.

Allí, en la oficina principal de la comisaría, Pedro adoptó una actitud de silencio absoluto ante todas las preguntas que le hicieron a lo largo del interrogatorio. Frente a esa situación la Policía tenía que ser astuta y cuidadosa, ya que para aquel momento Pedro era solo sospechoso de haber asesinado y, si querían que se confirmase aquella condición de culpable de la cual estaban casi seguros, debían hacer que suelte todo y para ese fin la intimidación no era idónea.
Fue en medio de esa problemática que surgió la figura del Capitán Córdoba, quien actuó como agente encubierto y se hizo pasar por el Padre Córdoba Gudino. Con mucha habilidad, el policía logró hacerse amigo del asesino y conseguir su confianza y con ella las confesiones de sus horrendos crímenes. Ahora por fin sabían que tenían a un asesino serial que había confesado matar a por lo menos 110 muchachas en Ecuador, 100 en Colombia y “muchas más de 100” en Perú.
Pero… ¿qué tal si, como ya se había dado con otros asesinos, Pedro mentía para obtener protagonismo? Bajo esta duda los investigadores estuvieron escépticos, hasta que Pedro se ofreció a guiar a una caravana policial a los lugares donde dormían los huesos de sus “muñequitas”…En el primer lugar que les mostró habían 53 cadáveres de muchachas cuyas edades estaban comprendidas entre los ocho y los doce años; de allí, en los 28 nuevos sitios, se hallaron nuevos cuerpos y el total fue de más de 57. Pese a no hallar los otros cadáveres que deberían estar para avalar las confesiones de Pedro, algunos investigadores sugirieron que ciertos animales debieron esparcir los restos y que las riadas habían “lavado” el terreno. Frente a lo encontrado Vencedor Lascano, director de asuntos de la prisión, no dudó de las confesiones del asesino y dijo a un periodista: “Si alguien se confiesa autor de cientos de asesinatos y se encuentran más de 57 cadáveres, debemos creer lo que dice […]. Pienso que su estimación de 300 es muy baja”


Una insignificante condena

Era claro que Pedro Alonso López era un asesino en serie digno de pasar al salón de la fama donde estaban monstruos como Garavito, Gille de Rais, Gary Ridgway, Chikatilo y otros más. A pesar de eso la máxima condena aplicable en Ecuador era de 16 años de cárcel, los cuales se le asignaron como castigo en 1981, cuando Pedro Alonso contaba con 33 años.

 
En 1981 condenaron a Pedro a la máxima pena que había en el Ecuador de entonces: 16 años…Los primeros dos los pasó en la prisión de Ambato, los otros 12 (salió antes por buen comportamiento) en el Penal García Moreno, dentro del Pabellón B (arriba), donde pasó sus días escribiendo en su diario, fumando bazuco (droga a base de cocaína) y grabando monedas con la cara de Cristo en un lado y la del Diablo en el otro…

Inicialmente el lugar que le asignaron fue la prisión de Ambato, donde estuvo dos años tras los cuales fue transferido al Penal García Moreno. Allí se lo destinó al Pabellón B, concebido para violadores y asesinos.
En el Pabellón B, Pedro Alonso pasó sus días de forma solitaria: fumando bazuco (droga barata hecha a base de residuos de cocaína), escribiendo en un diario y grabando monedas con la cara de Jesús en un lado y la del Diablo en el otro.


Del sanatorio a la libertad

El Monstruo de Los Andes solo cumplió 14 de los 16 años debido a su buen comportamiento. El día que salió no cabía en sí de felicidad: gritaba, saltaba, hasta agradecía a Dios…

 
Pedro Alonso, agradeciendo a Dios tras su liberación en 1994
 
Hubo gran indignación popular tras la liberación de Pedro y muchos familiares de las víctimas protestaron. “En este país piensan que solamente los ricos tienen acceso a la Policía, a la Justicia”, dijo la hermana (arriba, izquierda) de una víctima y el padre (arriba, derecha) de la misma víctima dijo de la Policía: “están en contra de uno”.

Como contraparte el pueblo ecuatoriano estaba indignado, tanto que incluso hubo manifestaciones y se exigió al presidente que cambie la pena máxima. Afortunadamente se dio una respuesta rápida, consciente e ingeniosa: apenas una hora después de su liberación, se lo detuvo por ser extranjero y no tener “la documentación en regla”, por lo cual lo deportaron a Colombia, donde fue procesado por asesinar a dos niñas en 1979.

En Colombia lo declararon demente y en 1995, en vez de meterlo a la cárcel, lo internaron en un sanatorio, del cual fue ignominiosamente liberado en 1998 cuando, tras declararlo sano, se le soltó con fianza de 50 dólares y la condición de que siga recibiendo tratamiento psiquiátrico y se reporte cada mes ante el Poder Judicial.
Como era de esperarse, Pedro Alonso López jamás se reportó al Poder Judicial. En lugar de eso, Pedro viajó al Espinal para encontrarse con una vieja conocida a la cual había responsabilizado por “todo el dolor” de su “corazón”: su madre, doña Benilda López Castañeda, mujer que tiempo atrás había suplicado que no lo suelten porque podría ir y matarla.
Sin embargo López fue relativamente compasivo y no tocó un solo pelo de la anciana. En vez de matarla, al verla le dijo: “Madrecita, arrodíllese que voy a echarle una bendición”. Pero eso solo era el principio pues, aunque no mostró una actitud violenta, López realmente había ido a arreglar cuentas, y su forma de hacerlo fue exigirle a su madre que venda la cama y una silla para darle dinero…
 
A López lo habían soltado del sanatorio en 1998 con la condición de que continué su tratamiento psiquiátrico y se reporte cada mes ante una corte. López jamás cumplió y fue al Espinal a visitar a su madre (arriba). En vez de matarla como ella creía, la bendijo y el único ajuste de cuentas que hizo fue exigirle que venda la cama y una silla para darle un dinero que él usó para marcharse y nunca más aparecer…

Con ese dinero López se marchó y no se volvió a saber de él hasta que, en octubre del 2002, Colombia emitió a la Interpol un pedido de búsqueda y captura pues sospecharon que era Pedro Alonso López quien estaba detrás de un asesinato reciente en El Espinal.
 
Nunca se volvió a ver a López, pero en octubre del 2002 Colombia emitió a la Interpol un pedido (arriba) de búsqueda y captura pues sospecharon que era él quien estaba detrás de un asesinato reciente en El Espinal. Familiares de las víctimas ofrecieron 25000 dólares a quien lo liquidara, pero su madre intuye que López aún vive. Si es así, quizá en su deseo persistan las palabras que pronunció en prisión: “El momento de la muerte es apasionante, y excitante. Algún día, cuando esté en libertad, sentiré ese momento de nuevo. Estaré encantado de volver a matar. Es mi misión.”

En todo caso no se ha vuelto a saber nada del Monstruo de Los Andes, aunque lo más probable es que siga vivo, de lo cual su madre está absolutamente segura pues, según contó, siempre que alguien cercano a ella se ha muerto, su espíritu se le ha “revelado”, cosa que no ha ocurrido con Pedro. Y es que, antes de haberlo dejado libre en 1998, las autoridades colombianas debieron de tener en cuenta estas palabras suyas: “El momento de la muerte es apasionante, y excitante. Algún día, cuando esté en libertad, sentiré ese momento de nuevo. Estaré encantado de volver a matar. Es mi misión.”

Fuente: Asesinos en serie


 





 
 

 



 


domingo, 29 de junio de 2014

BOXEO - CRAWFORD GANA A GAMBOA EN UN ESPECTACULAR COMBATE

                                               CRAWFORD VS GAMBOA HIGHLIGHTS

Crawford caza a Gamboa en un apasionante combate

Yuriorkis Gamboa se metió en la boca del lobo y salió literalmente devorado cuando Terence Crawford lo llevó cuatro veces a la lona y le ganó por nocaut en el noveno asalto delante de 10,943 aficionados que convirtieron, por una noche, a Omaha en una capital del boxeo.
O Crawford o Mickey García, así sin términos medios era de grande el deseo del cubano de medirse a un campeón del mundo para probar que el verdadero rey de las 135 libras era él y nadie más que él, pero la corona de la Organización Mundial se quedó en la cabeza del muchacho de Nebraska.
Gamboa volvió a recordarnos el sábado en la noche, a ratos, por qué en cierto momento era un niño mimado de HBO y Top Rank, y por qué sigue siendo el boxeador cubano más agradable a la vista. Cada pelea suya contiene dosis elevadas de drama, acción, ese elemento de lo inesperado que va de lo sublime a lo ridículo.
A Gamboa se le agradece el ímpetu, la valentía, el ir siempre adelante sin temor a encontrar los golpes de su oponente, pero en esa forma de ser suya sobre el cuadrilátero también van incluidas la penitencia y el castigo, y se advertía –por lo visto en choques previos- que la caída en grande podría llegar en algún momento.
Al final de la jornada, y aunque le cueste trabajo reconocerlo y todos a su alrededor nos recuerden su ética de entrenamiento, que sí la tiene, a Gamboa le pasan la cuenta la ausencia de ring, el prolongado vacío de peleas con sentido y significado, y la lejanía de los escenarios fundamentales, esos donde el público casi te grita en los oídos, a favor o en contra.
Mil sparrings de prácticas no suman lo que gasta en adrenalina y resistencia una pelea en tiempo real, contra un oponente como Crawford que no quiso ser humillado delante de sus amigos de infancia, de la gente que le vio crecer y padecer en lo bueno y lo malo. Eso cuenta y mucho, porque por encima de todo, estamos hablando de un campeón con todas las de la ley.
Gamboa posee tanto talento que gana los primeros tres asaltos de manera clara y justo cuando más mal le iba en el noveno asalto, con el abismo a sus pies, con las piernas en pleno derrumbe, es capaz de poner en mal estado a Crawford, aunque el momento crítico de la derrota se produjo de manera inevitable segundos más tarde.
Para Gamboa volver al ring después de tantas incertidumbres y dificultades es ya de por sí un éxito. Corría el riesgo de desaparecer en plenitud de fuerzas y habilidades. Hoy el mundo del boxeo cuenta con material para hablar gracias a este combate que puede ser candidato a los mejores del 2014.
Sin embargo, Gamboa debe aprovechar estos días para reflexionar y darse cuenta que necesita una voz distinta en la esquina, que precisa de una mirada crítica y de mayor orientación que le guíe en la presencia de la oscuridad, que le cercene los elogios vanos y le exija todavía más. ¿Cómo nadie puede percatarse de la pésima defensa del guantanamero? ¿Cómo no pueden decirle que cada combinación suya deja al descubierto su cuerpo al impacto enemigo?
No creo que hayamos visto lo último de Gamboa, absolutamente. No hay formas de edulcorar la derrota, la paliza, los cuatro golpes tremendos, pero estoy seguro de que HBO lo seguirá llamando, porque vende, se entrega, crea espectáculo y eso el público lo agradece más allá si gano o perdió, aunque eso, ahora mismo, no le sirva de consuelo.

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Fuente: Elnuevoherald.com

 

 

viernes, 27 de junio de 2014

LITERATURA - METAMAUS DE ART SPIEGELMAN

                                                     METAMAUS DE ART SPIEGELMAN



 
METAMAUS (2011)


Psicoanálisis de un ratón trágico

Art Spiegelman cuenta en ‘MetaMaus’ el origen, el éxito y la crisis de su obra maestra, ‘Maus’

Es el único tebeo que ha ganado el Pulitzer

 

Dibujar ratones. Para la pequeña Nadja, ese era el oficio de su padre. Lo cual era cierto. Pero reduccionista. Porque con sus roedores antropomórficos Art Spiegelman llenó uno de los cómics más famosos de la historia: Maus. Y el relato en forma animal de cómo su padre, Vladek, sobrevivió al Holocausto es el único tebeo que haya ganado el Pulitzer, en 1992. Además de cambiar para siempre el mundo del cómic y el de su autor.
Maus mostró que el tebeo podía ser tan interesante como la literatura o la pintura, que podía tratar un tema enorme como el Holocausto”, asegura el dibujante estadounidense (Estocolmo, 1948) por teléfono. De ello, y de muchísimo más, habla Spiegelman en MetaMaus, una mezcla de documentos, bocetos, fotos, un DVD, conversaciones con su padre, testimonios de su familia y, sobre todo, su larguísima charla con la profesora Hillary Chute, que se acaba de publicar en España (Mondadori).
“He dado todo lo que podía. MetaMaus es una de las obras más enciclopédicas jamás editadas”, defiende Spiegelman. Exagerado o no, lo cierto es que las 300 páginas del libro contestan a las preguntas claves (¿Por qué un cómic? ¿Por qué ratones? ¿Por qué el Holocausto?) y a prácticamente todas las demás cuestiones que hayan surgido sobre Maus.


Un autorretrato de Art Spiegelman.

Por ejemplo, MetaMaus narra el proceso de creación de la obra maestra de Spiegelman. Y cómo tardó 13 años en terminar los dos tomos en blanco y negro de Maus. “Sabía que sería un proyecto largo. Empecé entrevistando de nuevo a Vladek [en 1972 Spiegelman grabó varias horas de conversaciones con su padre y publicó una primera versión de Maus, de tres páginas] y descubrí que no podía comprender lo que me contaba a no ser que me metiera de lleno en el tema”, desvela el dibujante.
De ahí que Spiegelman conjugara las charlas con su padre con un buceo hasta lo más profundo del abismo del Holocausto. “Leí todo lo que tuviera que ver con lo ocurrido”, relata el autor. Y no solo. Vio películas y documentales, entrevistó a otros supervivientes relacionados con su familia y viajó a Auschwitz y a Dachau. “Fue espeluznante. De verdad tenías la impresión de caminar sobre huesos”, escribe Spiegelman de su visita a Dachau. De la forma de los lavabos a las cámaras de gas, el autor buscó en los campos de exterminio las respuestas a su gran reto: “Lo más difícil fue visualizar lo sucedido, recrearlo. Ponerme a rebuscar fue doloroso, me hizo sentir ese vacío que se experimenta al mirar una foto de familia de antes y después de la Segunda Guerra Mundial”. Como la que comenta el propio Vladek en Maus: “Solo Pinek, mi hermano menor, sobrevivió. Del resto de mi familia no queda nada”.

El volumen contiene una entrevista con el autor, bocetos, fotos y mucho más
Precisamente el padre de Spiegelman es la figura central de Maus. Su dramático pasado de judío número 175113 en Auschwitz es la columna sobre la que el cómic se rige: “Si existía constancia histórica clara tendía a triangular lo ocurrido y subsumir el recuerdo de Vladek con el colectivo. Pero si existía alguna razón personal para que él lo recordara diferente optaba por su versión y, en caso de que fuera necesario, intentaba corregirla”.
Aunque Maus también narra el entonces presente de la compleja relación entre Vladek y Art. “No me quería asemejar en nada a él. Me hice artista porque le parecía algo inútil”, cuenta Spiegelman. Qué opinaría Vladek de la versión final de Maus jamás se sabrá: falleció en 1982. Años antes, en 1968, se suicidó Anja, madre de Art y esposa de Vladek, con quien compartió el drama de la estancia en Auschwitz-Birkenau.


 La litografía 'En el parque con mamá', de 1979.

“El cómic es el idioma natural de intentar cumplir un mandato que no era consciente de estar atacando: el deseo de mi madre de que contara su historia”, explica Spiegelman sobre las razones de su apuesta por el tebeo. Las demás tuvieron que ver con “la abstracción que implica la página del cómic, el hecho de yuxtaponer momentos temporales” y con un formato que “busca las esencias”.
Con sus judíos ratones y sus nazis gatos en cambio Spiegelman buscó reproducir la “deshumanización básica en un proyecto de aniquilación”. De hecho, la propaganda alemana a la sazón retrataba a los judíos como roedores. Aunque, tal vez por eso, o porque “la imagen del ratón contiene el estereotipo de la criatura patética e indefensa”, Maus no hizo especial ilusión en Israel. Y hace solo muy poco se tradujo al hebreo. Tampoco hubo fans de Spiegelman entre los polacos, retratados como cerdos.
Más en general, a Maus le costó arrancar. Publicado entre 1980 y 1991 en la revista de cómics de vanguardia RAW, que Spiegelman y su mujer, Françoise Mouly, habían fundado, el autor cuenta que el libro pasó por el rechazo de “todas las editoriales respetables”. Finalmente, Pantheon editó el primer tomo —hubo que acelerar la publicación porque Spielberg estaba preparando el filme Fievel y el nuevo mundo, de temática parecida—, y fue un triunfo. Incluso demasiado, para su autor. “En mi arrogancia, daba por hecho que mi obra se valoraría de forma póstuma. El éxito me provocó una crisis. Me empujó a quererme esconder en una ratonera y a desaparecer”, recuerda Spiegelman. Solo salió de allí gracias a su analista. Y en 1991 por fin se publicó el segundo tomo de su obra.

Su éxito me llevó a querer esconderme en una ratonera"
Sin embargo, 20 años después, su relación con Maus sigue siendo contradictoria. “El hecho de que tuviera tanta difusión me parece un regalo y un desastre. Me aportó seguridad económica, pero nunca podría haber previsto la carga de intentar no estorbar a la obra. Había contraído una obligación con los muertos”, asegura.
De esto, y de su fama, se quejaba Spiegelman en una conversación con Matt Groening. Pero el creador de Los Simpson le ofreció una perspectiva distinta: “Es como si te lamentaras del cenicero sucio de tu Rolls Royce”. Spiegelman ha aprendido también a no quejarse de las versiones y análisis que se han hecho de Maus a lo largo de la historia: “En el fondo, para mí todos son malentendidos. Con MetaMaus me he explicado claramente. Ya no es mi trabajo”.

Había contraído una obligación con los muertos”
Art Spiegelman
Otra cosa es sin embargo que Spiegelman defienda su libro con uñas y dientes. Por eso siempre se ha negado a una adaptación cinematográfica. Y por eso ha pronunciado decenas de no a galerías y museos del calibre del MoMA, que querían exponer o comprar sus dibujos. “No veo por qué haya que rehacer Maus. Solo sería por dinero”, relata el autor.
Además, Spiegelman aprecia su obra como está hecha. Porque todo en Maus “está entrelazado” y cada página tiene detrás cuadrículas, bocetos y un largo estudio gráfico y conceptual. Tal vez un trabajo imprescindible para un dibujante que no se considera especialmente habilidoso y desde luego no estaría de acuerdo con la definición que de él da otro artista famoso del tebeo, Seth: "Es uno de los mejores, más listos y más talentosos dibujantes de la historia". Spiegelman mantiene un perfil mucho más bajo: “No tengo la habilidad innata. La he compensado con la obsesión y con una reflexión intensa sobre qué quería hacer. El pensamiento sustituyó la tinta”. Tras eso, lo demás estaba hecho. Solo faltaba dibujar ratones.

 Fuente: Elpais.com

lunes, 9 de junio de 2014

NOTICIAS - MUERE RIK MAYALL (THE YOUNG ONES, BOTTOM)

                                                  THE YOUNG ONES "BAMBI"


Muere Rik Mayall, el icónico Rick de 'The Young Ones'

El actor ha muerto a los 56 años por causas no reveladas | En 1998 sufrió un grave accidente de quad que le dejó en coma durante cinco días 

 
Rik Mayall, miembro de una generación de artistas que le inyectó energía postpunk a la comedia británica, falleció. Tenía 56 años.
La firma de representación de Mayall, Brunskill Management, dijo que el comediante murió la madrugada del lunes.
Mayall fue parte del Comic Strip, un grupo de jóvenes cómicos alternativos de los 80 que incluyó a Dawn French, Jennifer Saunders y el compañero de comedia de Mayall, Adrian Edmondson.


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 El icónico Rick de la serie de televisión The Young Ones (Los jovenes) ha muerto a los 56 años de edad por causas no reveladas, según ha confirmado su manager a la BBC. Mayall, un reconocido cómico en Gran Bretaña, saltó a la fama por su interpretación de un poeta histriónico y anarquista que compartía con otros tres compañeros, supuestamente estudiantes, tan o más extraños que él en el Londres de los tempranos años 80.

Mayall también apareció en algunos capítulos de Blackadder (La vívora negra) y alcanzó de nuevo reconocimiento, aunque esta vez en Gran Bretaña, interpretando a un hilarante miembro conservador del Parlamento en The New Statesman.

A principios de los 90, Mayall obtuvo de nuevo crédito como actor al reencontrarse con su viejo compañeros de Los jovenes (The young ones) Adrian Edmonson (Vyvyan) en Bottom, una nueva comedia de la BBC.
Precisamente, su carrera en los escenarios comenzó a dúo, con Edmonson, su colaborador de toda la vida tras haberse conocido en la Universidad de Manchester. En 1998, Mayall sufrió un accidente en una bicicleta quad que le dejó en estado de coma durante varios días.

Tras conocerse la noticia de su muerte, el productor y guionista de televisión John Lloyd indicó a la cadena de televisión pública BBC que con Mayall había fallecido "un auténtico héroe de la comedia".
 

El pasado año, el actor recordó el accidente que le mantuvo en coma y contó que los médicos le habían mantenido vivo gracias a una máquina de respiración asistida durante cinco días y que volvió a mostrar señales de vida poco antes de que los doctores decidieran desconectarle. Según él, esa experiencia tan cercana a la muerte le cambió la vida y para recordarlo solía intercambiar regalos con su esposa e hijos. "La principal diferencia entre ahora y antes de mi accidente es que ahora estoy muy contento de estar vivo", dijo.

Mayall señaló además que "otras personas se vuelven variables en la cuarentena o en la cincuentena, los hombres tienen la menopausia masculina. Yo me he perdido todo eso. Simplemente estoy muy feliz", afirmó entonces.
Mayall siempre hizo gala de un particular sentido del humor. Prueba de ello es su primer y único tuit, lanzado en 2010. "Abro mi propio Twitter para evitar que otro bastardo lo haga. Así que jodeos y no esperéis saber nada de mí en ningún momento. Con amor, Rik x".

Fuente: Lavanguardia.com


 



 

domingo, 8 de junio de 2014

BOXEO - MIGUEL COTTO DERROTA A SERGIO MARTINEZ


Miguel Cotto gana título medio y hace historia, acabó con Sergio 'Maravilla' Martínez

 

Miguel Cotto hizo historia esta noche al convertirse en el primer boxeador boricua en ganar títulos en cuatro divisiones tras derrotar al argentino Sergio “Maravilla” Martínez por nocaut técnio en el décimo asalto en el Madison Square Garden de Nueva York.
A continuación las incidencias, asalto por asalto, del combate:

Primer asalto: Cotto envía al campeón tres veces a la lona este luce aturdido y apenas sobrevive el asalto. 

2do asalto: Cotto mantiene la presión y evita que el campeón encuentra su ritmo de combate. El boricua acorrala al campeón en las cuerdas donde aprovecha para conectar contundentes golpes al cuerpo

3er asalto: Cotto mantiene la presión y evita que el campeón encuentra su ritmo de combate. El boricua acorrala al campeón en las cuerdas donde aprovecha para conectar contundentes golpes al cuerpo mientras Cotto lo acecha hasta las cuerdas donde continúa castigando a su oponente.

4to asalto: Martínez continúa retrocediendo mientras que Cotto lo persigue por todo el cuadrilátero y lo alcanza en par de ocasiones con contundentes ganchos de izquierda.  

 

5to asalto: Ambos púgiles disminuyen un poco la intensidad y se mantiene gran parte del asalto en el centro del cuadrilátero. El campeón luce cansado, mientras que Cotto cierra el asalto con un buen golpe al cuerpo. 

6to asalto: Cotto vuelve a estremecer a Martínez con otro gancho al cuerpo pero el campeón mantiene su compostura. Pese a que tiene una amplia ventaja, el retador mantiene la cautela.

7mo asalto: Más activo Martínez quien ataca con combinaciones de jab. El campeón alcanza a Cotto con varios ganchos de izquierda pero el retador riposta con la misma medicina antes de sonar la campana. 

8vo asalto: Cotto comienza el asalto  castigando a Martínez con el jab. Buenas combinaciones por parte del retador mantiene confundido al campeón. Cotto cierra el asalto con una sólida derecha al rostro de Martínez. 

9no asalto: Cotto domina ampliamente a Martínez quien luce perdido. El campeón puso la rodilla en el suelo en los segundos finales del asalto.

10mo asalto: La esquina de Martínez detiene el combate a los seis segundos. Gana Miguel Cotto por nocaut técnico para coronarse campeón peso mediano de la CMB.

Fuente: elnuevodia.com

 
El Madison Square Garden vivió una noche histórica en la víspera del Parde de Puerto Rico cuando Miguel Cotto ganó a Sergio 'Maravilla' Martínez para convertirse en el primer puertorriqueño en ganar títulos mundiales en cuatro categorías diferentes.

Salió con todo Miguel Cotto como era de esperarse y Sergio Martínez no supo pararlo. Cotto despejó rápido las dudas, en 160 libras fue veloz y tuvo poder. Y 'Maravilla' lo sintió de inmediato, un gancho de derecha lo mando a la lona en el mismo primer round.


Aguantó como pudo Sergio Martínez, pero las piernas no le daban, eran gelatina y cayó dos veces más. Cotto ganó la partida de arrancada.


Sergio Martínez perdió rápido la confianza, su tradicional pelea de brazos bajos cambió por una defensa de guardia alta y en retroceso. Los movimientos del argentino eran torpes y la rodilla estaba claramente afectada.


Cotto, por su parte, hacía una pelea seria, aplicada, inteligente y con buen boxeo. El mejor Cotto que se ha visto en los últimos años. Superior al que venció a Margarito y perdió con Mayweather. No se desperó ante una presa herida, prefirió boxear y darle espectáculo a los más de 21 mil fanáticos del Madison Square Garden.


Cotto bailaba por el ring, pegaba con solidez y salía. Martínez no lo encontraba y tampoco se podía sacar de encima las rápidas embestidas de Cotto.


Así fueron pasando los rounds, los dos ojos de Martínez estaban heridos, su rodilla maltrecha y su confianza muy baja. Cotto estaba casi intacto.


En el descanso después del séptimo, Freddie Roach le dijo a Cotto “Le estamos dando una lección de boxeo”, mientras a Martínez le ponían hielo en la rodilla. El público, en su mayoría puertorriqueño, estaba enardecido, y subió en el noveno cuando un uppercut y un gancho de Cotto estremecieron a Martínez. Más tarde trastabilló y el referí dio cuenta de 8.
Se acabó el round y en la esquina del argentino se escuchó a su entrenador Pablo Sarmiento decir "Tus rodillas no funcionan campeón. Es mi responsabilidad. No están funcionando". No salió el argentino para el décimo y así Miguel Cotto se convertía en el primer puertorriqueño con títulos en cuatro categorías diferentes.
LAS OTRAS GRANDES PELEAS DE LA VELADA

Andy Lee salió del foso para noquear a John JAckson

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Getty Images
El  irlandés Andy Lee noqueó en el quinto round a John Jackson para sacar de abajo una pelea increíble en una de las peleas co estelares de la cartelera Cotto vs. Sergio Martínez en el Madison Square Garden de Nueva York.
En el primer asalto John Jackson (18-1, 15 KOs) sacudió duró a Andy Lee (32-2, 22 KOs) con varios ganchos, hasta que un largo gancho volado de derecha lo mandó a la lona y casi lo saca del ring. El irlandés lo pasó rápido y siguió dando pelea.
En el segundo John Jackson volvió a castigar a Lee con contundencia, pero el irlandés venía con la quijada dura. El tercero fue también del de Saint Thomas, aunque el irlandés trataba de ripostar.
En le cuarto Jackson seguía su dominio y el gancho hacía daño, pero seguía en pie Andy Lee. En el quinto parecía el final del irlandés, Jackson castigaba y Lee se defendía y sacaba golpes como podía. Estuvo a punto de salir entre las cuerdas, pero trastabillando logró salir del aprieto. Cuando Jackson iba al remate Andy Lee sacó un gancho de derecha que aterrizó con solidez en la quijada de Jackson y lo mandó de bruces a la lona. Con Jackson tendido bocabajo inconsciente la pelea llegó a sin fin con un resultado inesperado.
En la pelea estaba en juego el título vacante NABD súper wélter.

Marvin Sonsona cobra venganza de Wilfredo Vázquez Jr.

Marvin Sonsona Wilfredo Vázquez Jr.

Marvin Sonsona fue superior a Wilfredo Vázquez Jr.

Marvin Sonsona derrotó por decisión dividida a Wilfredo Vázquez Jr. en una pelea enredada para cobrar venganza de su derrota en su enfrentamiento anterior y ganar el título pluma NABF en el Madison Square Garden, en la co estelar de la cartelera de la pelea entre Sergio Martínez y Miguel Cotto.
Salió a sorprender Marvin Sonsona (18-1-1, 15 KOs) desde el principio y tomó descuidado a Wilfredo Vázquez Jr. (23-3-1, 15 KOs), que no esperaba un arranque tan impetuoso. En pleno desconcierto en la esquina neutral un golpe en corto de Sonsona al hígado de Vázquez puso al puertorriqueño de rodillas. Se repuso bien y siguió el combate, aunque Sonsona controlaba la pelea.

A patir del tercero Vázquez Jr. se ajustó y logró emparejar la pelea y llegara rouns más igualados. En el sexto Marvin Sonsona recibió un punto de castigo por golpear cuando el referí los separaba. Marvin Sonsona quiso recuperar ese punto en el round siguiente con quejas. Primero por un cabezazo accidental que le dio en la boca y ante el cual reaccionó con un gesto excesivo revolcándose en la lona, y luego por un golpe bajo que no pareció llegar pero del que igual protestó.


Sonsona tiraba más golpes y era ligeramente superior en una pelea tan enredada que los dos cayeron juntos a la lona en una suerte de lucha libre en tres  ocasiones, la última en el décimo, en el que además un gancho fallado por Sonsona terminó en la cara del referí Steve Willis, quien lo aguantó bien.


Las tarjetas finales dieron ganador a Marvin Sonsona con tarjetas de 106-102 y  106-102 a favor y una igual de 106-102 pero esta en contra.



El argentino Javier Maciel derrotó a Jorge Melendez

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El argentino Javier Maciel ganó por decisión mayoritaria al puertorriqueño Jorge Meléndez para conquistar el título súper wélter USNBC, en el primer enfrentamiento Argentina vs. Puerto Rico de la cartelera Cotto vs. Martínez en el madison Square Garden de Nueva York.
La pelea comenzó muy cerrada y siempre en la distancia corta. Javier Maciel (29-3, 20 KOs) trabajando al cuerpo y con el uppercut y Jorge Meléndez (28-4-1, 26 KOs) contragolpeando bien. El argentino se quejaba de golpes bajos y cabezazos.
En el cuarto round el pleito le dio la espalda a Jorge Meléndez; primero fue amonestado finalmente por golpear  bajo. Poco después fue alcanzado por un gancho de derecha  que le hizo doblar y tocar la lona para recibir cuenta de protección. Siguió peleando y recibiendo poderosos ganchos, pero pudo terminar el round.
A partir de ese momento se fue haciendo más claro el dominio del argentino, que lanzaba más y conectaba más.
En el décimo Meléndez sabía que jugársela y salió como una avalancha. Tardó un minuto MAciel para reaccionar, pero luego se paró a intercambiar golpes. Al argentino le sangraba la nariz pero en vez de evitar la pelea seguía cambiando golpes. Así se les vino la campana para ir a las tarjetas.
Las tarjetas fueron de 94-94, 96-92 y 97-91, para una decisión mayoritaria, que debió ser unánime, a favor de Javier Maciel-
Fuente: Univision.com
 



 


viernes, 6 de junio de 2014

HISTORIA - "EL GARBO" EL ESPIA QUE ENGAÑO A HITLER



                                        TRAILER DOCUMENTAL  "GARBO, EL ESPIA"




 
"EL GARBO" AGENTE DOBLE

Juan Pujol García, nació en Barcelona el 14 de febrero de 1912.  Fue hijo de un industrial catalán que peleó al lado de Franco durante la Guerra Civil.  Juan Pujol, quien odiaba a los alemanes y los comunistas como causantes de la Guerra Civil, pensaba que sólo con la victoria Aliada podía España liberarse de Franco y la infuencia de Alemania.
Ofreció sus servicio a los británicos, pero inicialmente fue rechazado y por tanto optó por ofrecerse como agente a la Abwehr alemana, que dirigía el Almirante Canaris.  Partió de Madrid en 1941 con dirección a Lisboa portando material escrito, listas de preguntas, dinero y direcciones donde hospedarse.  Realizó muchos esfuerzos por comunicarse con la inteligencia británica, pero no lo logró.  Mientras tanto, les comunicó a los alemanes que había llegado a Londres y desde Julio de 1941 escribió y envió a la Abwehr, informes acerca de asuntos navales británicos.

Pujol se valió de un mapa de Inglaterra, un diccionario de términos militares, la Guía Azul de navegación marítima y una publicación portuguesa llamada "Flota Británica".
En 1942, Pujol aún estaba en Lisboa, pero finalmente entró en contacto con oficiales de inteligencia del MI5 y se ofreció como agente doble.  Después de vencer la resistencia de los jefes de la Inteligencia británica y luego de definir bajo órdenes de quién estaría, finalmente llegaron a un acuerdo y se trasladó a Londres en abril de 1942, donde permaneció hasta el fin de la guerra.  Su esposa e hijo se reunieron con él en la capital inglesa.  Pujol estuvo bajo el mando del Comité XX, que confundiéndolo con los números romanos, ha sido muchas veces llamado erróneamente Comité 20.
Pujol recibió el nombre en clave "Bovril", pero fue cambiado a Garbo por sus superiores, que lo consideraban "el mejor actor del mundo", y por tanto digno de compararse con la estrella de cine Greta Garbo.  El nombre en clave de Pujol para la Abwehr era "Rufus".
Una vez en Londres, estableció la red ficticia de agentes para continuar engañando a los alemanes.  Le dijo a la Abwehr que tenía 14 agentes y 11 contactos muy importantes.  También "se asignó" un lugarteniente, un operador de radio suplente y varios ayudantes en toda Gran Bretaña.  Entre los agentes, Garbo inventó la personalidad de un piloto alcohólico de la RAF y un lingüista del servicio de inteligencia que odiaba a los comunistas.
Uno de los agentes imaginarios de Garbo se llamó "Wren" forma como se llamaba a las mujeres miembros de la WRNS (Women's Royal Naval Service o Mujeres del Real Servicio Naval).  Garbo le informó a la Abwehr que Wren había sido enviada al Cuartel General del Teatro de Guerra del Sureste Asiático en Ceilán, desde donde ella le enviaría los informes para ser transmitidos a la Abwehr.  Los alemanes a su vez pasarían esa información a las embajada japonesa en Berlín, que a su vez la retransmitiría a Tokio.

 

Los alemanes estaban impresionados con los informes que Garbo les enviaba.  Las comunicaciones de Garbo llegaban a la Abwehr por correo, haciendo un periplo de Londres a Portugal gracias a "la colaboración de un piloto de KLM, quien los enviaba a Berlín por correo desde Lisboa."  Un informe que impresionó a los alemanes fue el que contenía los detalles sobre el desembarco anglo-estadounidense en África, pero que manifestaron que "desafortunadamente, llegó demasiado tarde, por culpa del correo."  En vista de eso, la Abwehr decidió utilizar equipos de radio para las futuras comunicaciones.
Las actividades de Garbo forzaron a los alemanes a revelar los nombres de varios de sus verdaderos agentes en la inteligencia británica, a la vez que, en pago por sus servicios, los alemanes le enviaron 340 mil dólares para los gastos que la red de Garbo generaba.
El español logró convencer a su superior en la Abwehr, Karl Kuehlanthal, que disponía de información de primera mano sobre los desplazamientos de las fuerzas británicas y norteamericanas, hasta el punto de ser condecorado con la Cruz de Hierro en 1944.  Curiosamente, en ese mismo año, Gran Bretaña lo condecoró con la Orden del Imperio Británico.
La principal operación, según un informe del MI5 fue el engaño sobre el Desembarco en Normandía.  Convenció a los alemanes de que las fuerzas aliadas disponían de 77 divisiones y de 19 brigadas en la costa sur de Inglaterra, es decir, un 50% más que la realidad.   Para dar credibilidad a la idea de un desembarco en el norte de Francia, los británicos hicieron flotar frente a las costas de Dover barcazas de concreto, construyeron puertos de cartón-piedra y tanques de caucho.
La estrategia alemana estuvo basada en el desembarco en el Paso de Calais, puesto que Garbo les convenció que el desplazamiento de tropas en Normandía era sólo una operación de distracción.  Del Ejército de Patton, que sólo existía en el papel, pensaron los alemanes que desembarcaría en Calais.
Después de Normandía y a pesar de todo, los alemanes siguieron confiando en los informes de Garbo.  Uno de los comunicados que envió, daba cuenta de un enorme depósito de armas en el sur de Londres, que se intercomunicaba por medio de un tren subterráneo.
Después de la guerra, Pujol vivió con nombre ficticio en Venezuela durante 40 años.   Con la ayuda de Nigel West escribió un libro titulado "El Espía del Siglo" donde relata todas las peripecias de su vida como espía.

Fuente: Exordio.com

Garbo, el espía que engañó a Hitler dos veces

Por:   


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  Soldados americanos desembarcan en Normandía bajo el fuego de las ametralladoras alemanas. / Reuters
Un día de invierno de 1944, a menos de seis meses de que llegara el día D, el general Dwight D. Eisenhower, comandante en jefe aliado a cargo de la inminente invasión que liberaría Europa Occidental del régimen nazi, se reunía con Noel Wild, al mando de un sector poco conocido encargado del engaño estratégico, y le hacía esta petición: “Solo te pido que me quites de encima el XV ejército [alemán] los dos primeros días. Nada más”. Dos días necesarios para consolidar las cabezas de playa que debían tomar las primeras divisiones aliadas que desembarcasen en la costa de Normandía. Enfrente se encontraban las fuerzas alemanas, englobadas en los ejércitos 15 y 70, que disponían de 56 divisiones, 10 de ellas Panzer acorazadas y 4 divisiones SS, cubriendo la costa atlántica francesa y belga, principalmente en el sector de Calais.
Las fuerzas anglo-americanas recién desembarcadas serían aniquiladas y la guerra se alargaría, con un coste mucho mayor en vidas humanas, si los ejércitos alemanes acudían de manera masiva a defender Normandía. Para mantener a esas tropas alejadas del lugar elegido se diseñó un plan de desinformación militar estratégica de dimensiones hasta ese momento desconocidas que recibió el nombre de Operación Fortitude (Fortaleza). Este plan contaba con el despliegue de un ejército fantasma que desembarcaría en Calais y un minucioso trabajo de espías y agentes dobles y, de todos ellos, el que jugó un papel más decisivo fue un español llamado Juan Pujol, conocido en clave como Garbo, que fue capaz de ganarse la confianza total de los servicios de inteligencia alemanes para, llegado el momento, influir en la toma de decisiones de Hitler y su Alto Estado Mayor de manera determinante.
La vida de Juan Pujol y sus increíbles peripecias como agente doble durante la II Guerra Mundial son objeto de análisis ahora con Garbo, el espía, obra de Stephan Talty publicada por Destino el pasado mes de septiembre. Talty, periodista y escritor norteamericano de origen irlandés que ha colaborado con The New York Times, Miami Herald o Irish Times, ha publicado varios libros de no ficción y siempre ha demostrado interés por abordar el análisis de personajes y hechos históricos algo olvidados hasta el momento como la vida del pirata Henry Morgan en Empire of Blue Water o la epidemia de tifus que se cebó sobre la Grande Armée de Napoleón en su campaña rusa en The Illustrious Dead. La biografía sobre el espía español cuenta con el trabajo de años de investigación y las reflexiones personales de Pujol, sus familiares y sus compañeros en el MI5 británico. En estos tiempos en que las revelaciones del analista de la NSA Edward Snowden han destapado el entramado de espionaje masivo de las comunicaciones internacionales de Estados Unidos para conseguir información hasta de países aliados y 35 líderes internacionales, este libro llega en un momento muy oportuno para adentrarnos en el mundo del espionaje.

 
JUAN PUYOL, SOLDADO REPUBLICANO

Un padre que "aborrecía la violencia (…) humanista comprometido que creía en la ciencia, el progreso y, por encima de todo en la tolerancia”, en palabras del autor, va a ser la principal influencia en la vida del futuro espía. La niñez y juventud de Pujol se desarrollan en la Barcelona próspera aunque convulsa de principios del siglo XX y con 24 años le sorprende el inicio de la guerra civil. No son estos primeros capítulos lo mejor del libro pues la descripción que Talty hace de Cataluña, los años de la II República y la guerra española se muestra algo endeble y no logra sumergirnos en la atmósfera del momento. Al menos contamos con las declaraciones del biografiado para entender al personaje en su época.
Pujol vivió el ambiente de terror revolucionario de los primeros meses de la guerra en Barcelona y eso le convenció para rechazar los métodos del anarquismo y el comunismo y pasarse al bando franquista. Pero no tardó en detestar al régimen fascista español y su colaboración con la Alemania nazi que había invadido Polonia y desencadenado la II Guerra Mundial. “Mis convicciones humanistas no me permitían cerrar los ojos ante el enorme sufrimiento que estaba desencadenando ese psicópata”, declara Pujol que empieza a buscar la manera de ser útil a Gran Bretaña, la única potencia que se mantiene firme ante Hitler.
¿Qué podía hacer un español corriente que se había dedicado al negocio de la cría de pollos o la gerencia de un hotel en Madrid, y que no hablaba idiomas, para ayudar a Inglaterra a vencer a los nazis? Aparte de convicciones, a Juan Pujol le sobraban otras virtudes: talento, arrojo, imaginación desbordante y encanto en la relación con las personas. Por si esto no fuera suficiente, en abril de 1940 se casó con Araceli González, una hermosa mujer de fuerte carácter que fue su principal apoyo cuando Pujol tomó la decisión más importante de su vida: la de espiar como agente doble para ayudar a derribar el nazismo. Suena descabellado y, desde luego, lo era. Talty, ahora sí, pone a nuestra disposición una cantidad ingente de información sobre las andanzas del espía más famoso de la guerra mundial y los servicios secretos, lo que unido a un cautivador estilo de thriller, consigue que creamos estar leyendo una novela de espionaje que no queremos quitarnos de las manos.
No fue fácil trabajar para los servicios secretos ingleses. Pujol era rechazado, no encontraban ningún interés en su oferta y mientras tanto, decidió ofrecerse a la Abwehr, los servicios de inteligencia alemanes, que en España disponían de una red de espionaje al más alto nivel. Su plan con los alemanes tuvo éxito y logró ser reclutado como espía. Su nombre en clave para los nazis será Arabel (según un documental sobre Araceli, Pujol homenajeó a su mujer con el nombre en clave, Araceli bella, en contra de lo que opina Talty que alude al término ‘suplicante’ en latín como su origen).
El matrimonio Pujol se fue a Lisboa y desde allí empezaron a transmitir información a la oficina madrileña de la Abwehr haciéndoles creer que estaban en Inglaterra. Solamente a la sexta vez, en abril de 1942, y con la ayuda inestimable de Araceli, consiguió Juan Pujol que los ingleses le captasen como agente doble y se lo llevaran a Inglaterra para participar en el engaño estratégico.

 
JUAN PUYOL, GARBO, ANTE LA EMBAJADA ALEMANA EN MADRID

La situación del espionaje militar británico al comenzar la guerra permite que, por unas páginas, el relato de Talty adquiera un tono de comicidad realmente hilarante cuando nos describe los planes para prender fuego al Canal de la Mancha o la idea de crear un nuevo líder alternativo “porque los alemanes habían perdido la fe en Hitler”. Afortunadamente, cuando Pujol llega a Londres las filas del MI5 y el MI6 contaban con espías mucho más eficientes como Desmond Bristow o Tommy Harris, el colaborador perfecto con que podía contar Garbo a la hora de tejer la tela de araña en la que caerían los alemanes. Bajo la supervisión del coronel David Strangeways se creó el FUSAG, un ejército fantasma de un millón de hombres imaginarios al mando del general Patton, que tenía que convencer a Hitler de que el desembarco aliado llegaría por Calais. Se trataba de un sinfín de estratagemas y efectos especiales que tenían el fin de dar verosimilitud a los 1.200 mensajes que envió Garbo a la Abwehr contando con una red falsa de 27 subagentes inexistentes repartidos por la isla.
La información que se transmitía incluía un porcentaje de datos verdaderos y pretendía trazar los contornos de ese ejército fantasma que se preparaba para desembarcar a la vez que tenía que hacer desaparecer el ejército aliado real. El trabajo de Garbo se cierra con un broche de oro cuando, una vez efectuado el desembarco real en Normandía, consiguió con sus mensajes convencer a Hitler para mantener en sus bases de Calais a las divisiones acorazadas alemanas el tiempo suficiente para hacer la reacción inútil. El Día D y la invasión aliada habían logrado su objetivo.
A modo de gran ironía histórica, apenas dos meses después, Garbo era condecorado por el ejército nazi con la Cruz de Hierro con hojas de roble por ser considerado “el espía más brillante del servicio alemán” (también fue nombrado miembro de la Real Orden del Imperio Británico). Incluso Araceli, una vez acabada la guerra, se pasó por la embajada alemana en Madrid para recoger el resto del dinero que debían a su marido como espía al servicio de la Abwehr. Stephan Talty relata en un escueto final las indagaciones de Nigel West, el historiador que consigue dar con la pista de Garbo, desaparecido desde 1949 en que le dieron falsamente por muerto en Angola, poco antes de la celebración del 40 aniversario del desembarco de Normandía. Fue la reaparición estelar de un hombre normal y corriente que tuvo el coraje y la determinación de luchar contra un enemigo feroz con la única arma de su persona.

Rafael Fraguas entrevistó para EL PAÍS a Juan Pujol, Garbo, el 12 de septiembre de 1984.


 





lunes, 2 de junio de 2014

NOTICIAS - EL REY DE ESPAÑA ABDICA

El rey abdica en favor de su hijo, Felipe VI

Fotografía publicada por la Casa Real en Twitter el momento en el que el rey entrega a Rajoy el documento de su abdicación.

Fotografía publicada por la Casa Real en Twitter el momento en el que el rey entrega a Rajoy el documento de su abdicación.


El rey abdica. Así lo ha anunciado este lunes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que convocó de urgencia a la prensa para informar de la histórica noticia. Juan Carlos cede el trono y la jefatura del Estado a su hijo, el príncipe de Asturias, que una vez haya concluido el proceso legal marcado por el artículo 57 de la Constitución para la transmisión de la Corona, se convertirá en Felipe VI de España.
Rajoy —que mantuvo una comunicación con el rey esta misma mañana, según fuentes de Moncloa— se limitó a expresar la "voluntad" del rey de renunciar al trono, sin especificar los motivos de su marcha. "He encontrado al rey convencido de que es el mejor momento para que pueda producirse con normalidad el cambio en la jefatura y la transmisión de la Corona al príncipe", dijo. "Su majestad desea comunicar sus motivos a los ciudadanos personalmente esta mañana",anunció. De hecho, Casa Real ha comunicado a la prensa que el rey hará una declaración institucional este mediodía desde el Palacio de la Zarzuela.
El presidente también ha convocado un Consejo de Ministros extraordinario para mañana, a las 12.00 h, para comenzar con el proceso legal de cese del trono. Para ello, es necesario aprobar una Ley Orgánica que resuelva la renuncia del monarca, según está estipulado en el artículo 57.5 de la Carta Magna. Pese a que el anterior Gobierno llegó a pedir opinón al Consejo de Estado para modificar el artículo que estipula la prevalencia del hombre sobre la mujer en la sucesión del trono, la norma que prepara el equipo de Rajoy se limitará, simplemente, a regular la cesión de la Corona desde Juan Carlos a Felipe sin introducirse en otros aspectos como el funcionamiento de la regencia o el papel de la reina "consorte". El reglamento del Congreso de los Diputados ofrece vías rápidas para la aprobación de las leyes, incluidas las orgánicas, aunque ni Rajoy ni Zapatero las han utilizado nunca para desarrollar el título II de la Constitución, que lleva 37 años sin modificarse. 
El proyecto de ley que salga mañana del Consejo de Ministros llegará después al Congreso para su aprobación y, de ahí, al Senado. Si la norma consigue la mayoría absoluta (176 votos a favor) que necesita, podrá entrar en vigor. El proceso durará el tiempo que estipulen los grupos parlamentarios de ambas cámaras. Aunque en la Cámara baja no hay pleno esta semana, éste podría ser convocado igualmente para tramitar cuanto antes la sucesión y el príncipe podría convertirse en Felipe VI esta misma semana.
"Espero que en un plazo breve las Cortes puedan proceder a la proclamación como rey del que hoy es príncipe de Asturias", expresó Rajoy. Hasta entonces, según fuentes de Moncloa, el presidente seguirá desarrollando su agenda con total normalidad. Mientras, el rey ha cancelado un almuerzo que tenía previsto en Barcelona con motivo del Congreso de la Federación Internacional de Esquí.

"Normalidad" y "tranquilidad"

Por su parte, el jefe del Ejecutivo alabó la figura tanto de Juan Carlos como de Felipe e hizo un llamamiento a la "calma". "Estoy convencido de que sabremos escribir una nueva página de la Historia en un clima sereno, con tranquilidad", opinó. "Quiero transmitir que este proceso se desarrollará con normalidad, en un contexto de estabilidad institucional, como una expresión más de la madurez de nuestra democracia", concluyó, previendo, quizás, las peticiones que ya se han producido desde numerosos sectores para que se convoque un referéndum en el que los ciudadanos puedan elegir si quieren el continuismo de la monarquía o la llegada de la III República.
Rajoy evitó este tema [no admitió preguntas tras su declaración institucional] y prefirió destacar la figura del rey como "el mejor símbolo de nuestra convivencia en paz y libertad, el principal impulsor de nuestra democracia, que fue su baluarte cuando la vio amenazada". Con ello quiso homenajear a la persona que "durante 39 años" se ha convertido en una "figura histórica" tan ligada a la democracia "que no se pueden entender una sin la otra", le elogió. También alabó su trabajo como embajador: "Ha sido la mejor imagen del Reino de España por todos los rincones del mundo, defensor de nuestros intereses y de todo lo que pudiera contribuir al bienestar de los españoles".
Dando su apoyo a la línea continuista, Rajoy destacó de Felipe "su preparación, su carácter y su amplia experiencia en asuntos públicos" que constituyen, dijo, "una sólida garantía de que su desempeño de las labores como jefe del Estado estará a la altura de las expectativas", concluyó el presidente.

Popularidad por los suelos

La abdicación del rey se trata de un hecho inédito en la democracia española y una decisión que venían reclamando numerosos sectores de la sociedad desde hacía años. El descrédito y la pésima imagen que ofrece la institución monarquía han ido a más en los últimos tiempos. Sobre todo, debido al proceso judicial en marcha contra su yerno, Iñaki Urdangarin, y contra su hija, la infanta Cristina, por el caso Nóos.
En clave personal, su peor momento llegó con la caída que sufrió en abril de 2012 durante un viaje a Botsuana durante el se que encontraba cazando elefantes. Quedarán para el recuerdo sus disculpas al ser dado de alta en Madrid. "Lo siento mucho. Me he equivocado. No volverá a ocurrir", dijo el monarca. Pero ese no ha sido su único paso por el hospital en los últimos tiempos y es que su salud ha experimentado un evidente declive que se ha evidenciado por las siete intervenciones las que se ha sometido en los últimos tres años. 
 

Tras los pasos de Beatriz y Alberto II

AGENCIAS
La abdicación es, al igual que en España, una decisión inusual entre las realezas europeas y sólo se ha adoptado desde comienzos del siglo XX en casos puntuales; las dos últimas han sido, en 2013, las de la reina Beatriz de Holanda y la del Alberto II de Bélgica.
En los últimos años, la primera en hacerlo fue la reina Beatriz, quien el 28 de enero de 2013 anunció que pasaba el testigo a su hijo Guillermo. La monarca, que iba a cumplir 75 años, argumentó que era "el momento" de abrir paso a "una nueva generación".  Y después llegó la de Alberto II de Bélgica, quien el 3 de julio de 2013 renunció por motivos de salud. "Constato que mi edad y mi salud ya no me permiten ejercer mi función como desearía. Sería faltar a mis deberes y mi concepción de la función real querer mantenerme en ejercicio a cualquier precio", señaló entonces en un breve discurso televisado.
Sin embargo para encontrar la primera abdicación del siglo XX hay que remontarse a 1917. Fue la del zar Nicolás II y la renuncia de su hermano, el Gran Duque Miguel, que llegaron con el estallido de la Revolución rusa. Un año después, en noviembre de 1918, fue el káiser Guillermo II de Alemania quien abdicó tras la derrota en la I Guerra Mundial (1914-1918) y acabó por asilarse en Holanda.
En septiembre de 1922, Constantino I de Grecia cedió la corona de ese país en el príncipe heredero, que pasó a reinar como Jorge II. En Gran Bretaña, la renuncia del rey Eduardo VIII en diciembre de 1936 llevó al trono a Jorge VI, padre de la actual monarca británica, la reina Isabel II.
El español Alfonso XIII, fallecido en Roma el 28 de febrero de 1941, abdicó poco antes sus derechos dinásticos en su tercer hijo, don Juan de Borbón, el 15 de enero de ese mismo año. Pero éste nunca llegó a reinar de hecho y en 1977 presentó oficialmente la renuncia a sus derechos al trono ante su hijo, el actual rey de España, Juan Carlos I. En mayo de 1946, el rey de Italia, Víctor Manuel III, renunció en favor de su hijo, el príncipe de Piamonte, quien subió al trono como Humberto II.
En Rumanía, donde reinó la dinastía de Hohenzollern-Sigmaringen entre 1866 y diciembre de 1947, su último rey fue Miguel I, que fue obligado a abdicar por los comunistas apoyados por los rusos que habían ocupado el país al final de la Segunda Guerra Mundial. Este último había llegado al trono tras la renuncia de su padre, Carol II. El rey Leopoldo III de Bélgica delegó sus poderes en su hijo Balduino I, que le sucedió en 1951. En este país se produjo en 1990 el abandono por un día del puesto del rey Balduino, quien por convicciones éticas se negó a dar la preceptiva sanción real a una enmienda legal que despenaliza el aborto en el país. La última abdicación del siglo XX tuvo lugar en Luxemburgo, cuando Enrique de Nassau llegó al trono al renunciar su padre, el Gran Duque Juan, el 6 de octubre de 2000.
La abdicación es una fórmula casi consuetudinaria en Holanda. El príncipe Guillermo se convirtió en el nuevo rey de los Países Bajos el 30 de abril de 2013, tras el anuncio de cese en la jefatura del Estado de su madre, la reina Beatriz, en enero anterior. Esta había llegado al trono en 1980 tras la renuncia a su vez de la reina Juliana, la cual había sido coronada después de abdicar también la reina Guillermina en 1948. En el caso del Alberto II de Bélgica, que anunció su renuncia a comienzos de julio de 2013, dejó el trono el 21 de ese mismo mes, tras 20 años de reinado, y le sucedió su primogénito, Felipe. 

Fuente: Publico.es


 
OJALA LA ABDICACION DEL REY FUERA EL PRINCIPIO DE ALGO IMPORTANTE PARA EL PAIS, PERO SIMPLEMENTE ES UNA SUCESION ESTUDIADA PARA NO DAÑAR TODAVIA MAS EL SISTEMA QUE INTENTAN MANTENER, EL MISMO QUE CONSIGUE 6 MILLONES DE PARADOS, (MUCHOS SIN COBRAR UN CENTIMO) LA PRIVATIZACION DE LA SANIDAD Y LA EDUCACION, LA PERDIDA DE DERECHOS FUNDAMENTALES  Y LA ABSOLUTA IMPUNIDAD DE LOS CORRUPTOS.