sábado, 15 de marzo de 2014

LITERATURA - LA CONJURA DE LOS NECIOS DE JOHN KENNEDY TOOL



                                                                           
La Conjura De Los Necios es una disparatada, ácida e inteligentísima novela. Pero no sólo eso, también es tremendamente divertida y amarga a la vez. La carcajada escapa por sí sola ante las situaciones desproporcionadas de esta gran tragicomedia. Ignatius J. Really es, probablemente, uno de los mejores personajes jamás creados y al que muchos no dudan en comparar con el Quijote. Más aún, es el antiprotagonista perfecto para una novela repleta de excelentes personajes, situados en la portuaria ciudad de Nueva Orleans, magistral Ignatius. Él es un incomprendido, una persona de treinta y pocos años que vive en la casa de su madre y que lucha por lograr un mundo mejor desde el interior de su habitación. Pero cruelmente se verá arrastrado a vagar por las calles de Nueva Orleans en busca de trabajo, obligado a adentrarse en la sociedad, con la que mantiene una relación de repulsión mutua, para poder sufragar los gastos causados por su madre en un accidente de coche mientras conducía ebria. El autor, John K. Toole, consigue una crítica clase media. Logra mantener el interés del lector (incluso mayor en una segunda lectura que en la primera) con un abanico de personajes a cuál más desagradable. No deja títere con cabeza y, a través de la tortuosa y enrevesada personalidad de Ignatius, da un repaso a la época que le tocó vivir en un tono de burla que contrasta con la triste visión de las vidas de los personajes retratados. No encontramos únicamente una loca y angustiosa historia de crítica social, sino que el argumento engancha desde el comienzo. Momento en el que, como dice su protagonista, Fortuna hace girar su rueda hacia abajo y nunca sabemos cual es la desagradable sorpresa que nos depara el destino. A partir de aquí, unas situaciones enganchan con otras, al igual que lo van haciendo los personajes, y se va formando una enorme bola de nieve que terminará estallando al final de la novela. Tras terminar La Conjura De Los Necios, a sus 32 años, el autor intentó infructuosamente que la publicasen. Ello derivó en una profunda depresión que le condujo al suicidio. Gracias a la tenacidad e insistencia de su madre hoy podemos disfrutar de esta deliciosa obra galardonada con el Premio Pulitzer. También podemos encontrar publicada La Biblia De Neón, novela escrita cuando el autor tenía 16 años. 

Detalle de la estatua de Ignatius Reilly en
Nueva Orleans (sí, le han dedicado una estatua).

Yo pensaba que todo el mundo conocía a Ignatius J. Reilly. No sé si es cosa generacional o simplemente de frikis, pero durante mucho tiempo en mi círculo de amigos las bromas sobre el patrullero Mancuso se convirtieron  casi un tópico. Reilly y su mundo se habían convertido en más reales que la realidad. La prueba de fuego de un clásico, por otra parte. Me he dado cuenta, para mi sorpresa, de que hay todavía gente -sobre todo los más jóvenes-, que no han oído hablar de ninguno de estos personajes. Es decir, que no han pasado por esa experiencia extraña, maravillosa y muy muy divertida que es leer La conjura de los necios de John  Kennedy Toole. Empezaré por decir lo primero que citan todas las reseñas: que es un libro rechazado por innumerables editoriales y publicado póstumamente gracias a la tenacidad de la madre de Toole. El libro se convirtió en un enorme éxito y le dieron el premio Pulitzer, pero el autor no pudo verlo, porque se había suicidado, sin duda convencido de que sus escritos no le interesaban a nadie. Bueno, pues a pesar de que esa historia tan triste y ejemplar -observen, malignos editores, a lo que conducen sus injustificados rechazos-, la novela rebosa humor e ironía. También tipos muy raros y llenos de obsesiones, empezando por su protagonista, el ínclito Ingnatius J. Reilly, que según manifiesta Walker Percy en su prólogo es "un Oliver Hardy loco, un Don Quijote obeso y un Tomás de Aquino perverso combinados en uno". Una mezcla explosiva. No desvelaré el argumento -que por otra parte es difícilmente resumible-, pero adelantaré (por si la definición anterior no es suficiente) que Ignatius es un apasionado de la escolástica medieval y su autor favorito es Boecio, que cree que al mundo moderno le falta "teología y geometría" y que le encanta la comida basura. También hay otros personajes igualmente excéntricos, como el ya mencionado patrullero Mancuso, una verdadera desgracia para el cuerpo de policía de Nueva Orleans, que se dedica disfrazarse para acechar a los delincuentes, o la sufrida madre de Ignatius, la señora Reilly, que tiene una clara debilidad por el moscatel, amén de un vendedor de perritos calientes frustrado, una psicóloga aficionada (suspendió un curso de psicología por correspondencia) adepta al chantaje y un trío de lesbianas agresivas, por citar sólo algunos. Todos inclasificables, como el propio libro, pero igualmente inolvidables.

John Kennedy Toole, la maldición del conjurado

Ignatius J. Reilly es uno de los personajes más carismáticos de la literatura contemporánea.Ignatius J. Reilly es uno de los personajes más carismáticos de la literatura contemporánea.
  • Se suicidó frustrado por el fracaso de una obra luego convertida en mito
  • Su probable homosexualidad pudo influir en su estado depresivo
  • La adaptación fílmica de la novela ha sufrido innumerables infortunios
Colocó un extremo de la manguera en el tubo de escape, introdujo el otro por la ventana semicerrada del conductor y giró la llave de contacto. Este jueves se cumplen cuatro décadas desde que John Kennedy Toole decidiera agasajar a sus pulmones con una orgía de monóxido de carbono. Su suicidio a los 32 años, el 26 de marzo de hace 40 años, le impidió conocer el éxito arrollador de su memorable 'La conjura de los necios', publicada póstumamente. Autor maldito, obra maldita.
1976. Walker Percy abre con desgana el manuscrito. Él es un prestigioso filósofo y escritor, y leer la obra de un don nadie cadáver le apetece tanto como afeitarse una almorrana. Pero Thelma Ducoing, la enlutada madre del autor, le ha acorralado con su perseverancia, quizá espoleada por el remordimiento. No había resquicio para negarse. Percy, con cierta desidia, comienza a pasar las páginas. Y se enamora.
'La conjura de los necios', liderada por el patético y colosal Ignatius J. Reilly, es una novela hilarante y mordaz. Toole trazó un mapa caricaturesco, sublime, de esa Nueva Orleans donde confluyen las culturas francesa, española y criolla. Por sus párrafos desfila un carnaval de personajes esperpénticos, marginados que sobreviven hábilmente revolcándose en el desdén de la hipócrita clase dominante.
Una de las cumbres de la literatura norteamericana, el libro se convirtió en un fenómeno tras su publicación en 1980 por la Universidad de Louisiana, gracias a la insistencia de Percy. Un año más tarde recibía el Pulitzer. La figura del difunto Toole despertó tal interés que incluso se hurgó en sus cajones, donde se encontraron los folios de 'La Biblia de neón', una novela que había escrito a los 16 y que luego repudió. La publicación de esta obra en 1989 (y el filme de Terence Davies en 1995) devolvió a la actualidad la pregunta clave: ¿por qué se mató John Kennedy Toole?


Imagen de John Kennedy Toole. | Foto: LSUImagen de John Kennedy Toole.

Ken, como todos lo conocían, fue el único hijo de un matrimonio mayor que ya se resignaba a no tener descendencia. Su nacimiento fue una inspiración para la sobreprotectora Thelma. Se volcó con su hijo y le proporcionó una excelente educación, pero su energía también acabaría anulándole la personalidad.
Una beca para estudiar en Nueva York le permitió a Toole escapar de su agobiante madre. Realizó un máster en Literatura Inglesa en Columbia y emprendió una carrera como docente antes de ser llamado a filas. En el ejército trabajó como profesor de inglés para soldados puertorriqueños, una tarea que combinó con la redacción de los primeros borradores de 'Conjura'.
Finalizada su instrucción militar, Toole regresó a su Nueva Orleans natal. Pero ya no era el mismo. Se bebía hasta los peces, era excéntrico al vestir y no había ni rastro de aquel maestro extrovertido que encandilaba a los alumnos. Siempre se ha sospechado de su frustración por no conseguir publicar su obra. No obstante, algunos biógrafos de Toole insinúan que su probable homosexualidad, reprimida a la sombra de su autoritaria madre, fue el factor clave en su mutación y trágico desenlace.
Toole desapareció un 20 de enero de 1969, después de una acalorada trifulca con Thelma. Los recibos de gasolina encontrados en la guantera revelan que viajó a la costa oeste, para luego cruzar el país en dirección a Midgeville, Georgia, donde visitó la tumba de Flannery O'Connor. Se cree que regresaba hacia Nueva Orleans cuando paró en una carretera secundaria a las afueras de Biloxi, Mississippi. Allí encontraron su cuerpo el 26 de marzo.
En el lugar de la tragedia se halló una nota de suicidio, que Thelma destruyó tras leerla. Sus comentarios acerca del contenido de la carta fueron contradictorios. Lo cierto es que tras la muerte de su marido y padre de Ken en 1974, Thelma consagró todos sus esfuerzos a difundir 'La conjura de los necios', una novela vibrante, grotesca, que arranca tantas carcajadas como sonrojos de vergüenza ajena. Una novela, además, en la que pervive la maldición de su autor.

Odisea en Hollywood

Portada de una de las biografías de Toole.Portada de una de las biografías de Toole.

1980. Scott Kramer abre con desgana el libro. Él es un joven ejecutivo en la 20th Century Fox, y leer la obra de un don nadie cadáver le apetece tanto como desayunarse sus propios mocos. Pero la editorial de la Universidad de Louisiana, un ente sin presencia en Hollywood, le ha enviado la novela porque él es su único contacto en la meca del cine. Un año antes, fue él quien les pidió un favor: una guía sobre la flora de Louisiana para regalar a su madre, botánica aficionada. Era un ejemplar antiguo y difícil de encontrar, así que Kramer se sentía en deuda. Con cierta desidia, comenzó a pasar las páginas. Y se enamoró.
Desde entonces, Kramer ha vivido una odisea tratando de llevar 'La conjura de los necios' a la gran pantalla. Muchos ejecutivos opinan que se trata de una obra difícil de adaptar: ¿cómo trasladar al celuloide los delirantes soliloquios de Ignatius? ¿Atraería a la audiencia la historia de semejante antihéroe, un intelectual con sobrepeso y virgen empedernido?
En estas tres décadas, el proyecto ha estado lastrado por la incomprensión. Y por la desgracia. Todos los intentos serios de crear un filme han tropezado con funestos acontecimientos. John Belushi fue el primer actor elegido para encarnar a Ignatius. Falleció por sobredosis un día antes de su reunión con directivos de la productora.
Otros intérpretes que se barajaron para el papel fueron John Candy y Chris Farley. Muertos. El último nombre en saltar a la palestra fue el de Will Ferrell, que encabezaría un reparto en el que figurarían además Drew Barrymore, Mos Def y Olympia Dukakis. Kramer y Steven Soderbergh habían escrito un guión meticulosamente fiel a la novela. Incluso se rodaría el filme en Nueva Orleans. Y entonces llegó el Katrina. La empresa continúa actualmente en punto muerto. "Es la película que todo el mundo en Hollywood desea rodar pero nadie quiere financiar", comentó Ferrell en 2007.
Es la maldición interminable de una obra cuyo fracaso inicial consumió a su autor. John Kennedy Toole jamás intuyó que terminaría vendiendo millones de copias y convirtiéndose en un genuino libro de culto. Nunca sospechó que Ignatius J. Reilly y sus necios conjurados acabarían conquistando el mundo.

Fuentes: Amazon.es, Notas para lectores curiosos y elmundo.es.

lunes, 10 de marzo de 2014

¡QUE NO QUEDE NADIE VIVO! LA COLUMNA DE LOS 8000


Cartel del estupendo documental de Producciones Morrimer sobre la Columna de los 8000, con los testimonios de varios supervivientes

“Aunque el otoño de la Historia cubra vuestras tumbas con el aparente polvo del olvido, jamás renunciaremos ni al más viejo de vuestros sueños”.
Miguel Hernández.

Sólo 15 días después del alzamiento fascista de julio de 1936, salen desde Sevilla hacia Madrid las columnas del comandante Castejón y del teniente coronel Asensio. Atraviesan Extremadura utilizando la carretera que sigue la antiquísima Vía de la Plata. Deben conquistar Badajoz y unir los territorios controlados por los golpistas tanto al sur como al norte de España.


Van tomando, como frutas maduras, todas las poblaciones atravesadas por la Vía de la Plata. Tienen la orden de ejecutar sistemáticamente, en cada pueblo, a todos quienes tengan algo que ver con la República, con partidos, sindicatos o cualquier otra organización de izquierdas.

Detención de republicanos en un pueblo andaluz o extremeño. Foto tomada de la web "Todos los rostros".

Este proceder, unido a la sangrienta toma de Badajoz y a las prácticas represivas tomadas allí, generan el éxodo de miles de republicanos que intentan escapar del horror y de la muerte huyendo hacia el último territorio de la provincia de Badajoz bajo control del gobierno de la República.


A finales de agosto la bolsa republicana se limita solamente a las comarcas de Jerez de los Caballeros y Fregenal de la Sierra. Todos los pueblos cercados se ven desbordados ante la llegada de miles de personas en desbandada. Alojar y alimentar a tantísima gente es un problema sin solución.


Todos saben que, aunque por el momento han huido de una muerte segura, en cuestión de poco tiempo esa zona también será conquistada, así que organizan como pueden una huida.


Como hemos visto, algunos optan por pasar la Raya e internarse en Portugal, arriesgándose a ser detenidos por la PIDE portuguesa y devueltos a los soldados franquistas, que los fusilarán de inmediato, o a los grupos paramilitares falangistas, que les pegarán un tiro en cualquier lugar, dejándolos allí abandonados. Un grupo de unas 1400 personas se salvan gracias a la solidaridad del pueblo portugués de Barrancos y a la valentía y humanidad del teniente Seixas. Muchos otros no tendrán tanta suerte.

Estación de ferrocarril de Fregenal de la Sierra, 1918. Foto tomada de "Rincones Extremeños", página web de la Diputación de Cáceres, archivo y Biblioteca.

Miles de personas acaban acampadas en la estación de ferrocarril de Fregenal de la Sierra, ocasionando una situación caótica en una población que casi triplica su población normal.
El 15 de septiembre están ya desesperados por salir de esta ratonera, así que deciden intentar llega hasta Azuaga, en poder de los republicanos, utilizando vías de comunicación secundarias para intentar pasar inadvertidos, recorriendo unos 100 km de caminos. En Azuaga, dicen, estarán seguros y tendrán el camino abierto hacia Madrid.
Una columna compacta de alrededor de 8000 personas sale desde la estación de tren de Fregenal, guiada por algunas personas conocedoras de los caminos. Este número es el que da nombre a la expedición. La mayoría de sus miembros son personas sencillas, que huyeron de sus pueblos por miedo o por sus ideas políticas. También mujeres y niños. Familias enteras que llevan en bestias de carga los pocos enseres a los que no han querido renunciar. Hay también un buen número de personas muy significadas en el organigrama republicano de sus respectivas poblaciones.
La más conocida fotografía de la Columna de los Ocho Mil, procedente del documental aludido.

Tras pasar Segura de León, la columna se interna en la Cañada Real Leonesa Occidental, en dirección a Fuente de Cantos. Pero deben de pasar un momento peligroso: cruzar la Vía de la Plata. La cruzan de noche para evitar posibles refriegas con los sublevados.


Miles de personas atraviesan un paisaje de dehesas. Lo primero que se ve de la columna es una gran nube de polvo provocada por la sequedad del terreno en época estival. Todos padecen por la falta de agua. Ha sido un verano caluroso y los arroyos y charcas están secos. Cada familia lleva sus propias provisiones.


A pesar de las dificultades, se avanza a marchas forzadas. Saben el peligro que corren. Para hacer frente a posibles ataques, la vanguardia está compuesta por milicianos armados con escopetas de caza, fusiles y alguna bomba de mano de fabricación casera. Una mujer a caballo va continuamente arengando y animando a los miembros de la columna para que continúen avanzando.

Detalle de la fotografía anterior.

Pero Queipo de Llano en Sevilla conoce todos sus movimientos gracias a los
informadores que tiene en la zona, y a un avión de reconocimiento. Sabe que se trata de una columna de fugitivos formada prácticamente sólo con civiles, pero decide atacarla como si se tratase de un ejército regular. Sólo espera el momento y el lugar oportunos.

Del ataque se encarga un contingente de soldados, guardias civiles y falangistas al mando del comandante de Llerena, Gómez Cobián.


Al atardecer del 17 de septiembre la columna está ya cerca de la zona republicana y de la libertad. Pero los fascistas les esperan en el Cerro de la Alcornocosa, donde han montado estratégicamente varias ametralladoras.

El "peligro" que suponía para el ejército franquista la Columna de los 8000 queda reflejado en esta fotografía, tomada del blog "Matacucarachas de Navegante Rojo"

La columna ya está a tiro. Desde su privilegiada posición las tropas de Gómez Cobián masacran a todos, hombres, mujeres y niños, muy superiores en número pero prácticamente desarmados.


Confusión, gritos, horror…Unos pueden pasar, otros retroceden. Todos salen huyendo en desbandada. Familias que se separan no saben aún que no volverán ya jamás a encontrarse.


Nunca se sabrá el número exacto de víctimas. Muchos de los que sobreviven se dirigen a las vías del tren situadas a unos tres kilómetros. Atravesarlas significa la salvación, pues al otro lado se encuentra la zona republicana. Pero cuando llegan, los fascistas les tienen reservada la sorpresa final: desde una máquina de tren con dos vagones emplazados en la vía, disparan a todo aquel que intenta pasar.


Sin embargo, un goteo constante de sobrevivientes consigue pasar durante la noche y llegar, heridos y agotados, a Azuaga. Desde allí saldrán hacia Madrid donde, tiempo después, formarán el Batallón de los Castúos, formado casi enteramente por milicianos extremeños.

Grupo de milicianos extremeños. La foto está tomada del blog mencionado en la anterior.

Los que retroceden tienen que internarse en la sierra, donde no saben qué camino tomar. Saben que no pueden volver a sus pueblos, porque en ellos les espera la muerte. Van a estar meses vagando sin rumbo, caminando por la noche y escondiéndose de día, acosados por soldados y guardias civiles que les van haciendo prisioneros o matando poco a poco. Nunca sabremos el número de fosas comunes en los que fueron inhumados, a menudo excavadas en el lugar mismo donde fueron abatidos.


Unas 2000 personas son capturadas, sin utilizar medios violentos, por un reducido grupo de soldados y falangistas al mando del capitán Tassara el cual, disfrazado de miliciano, utiliza una bandera republicana y un megáfono consiguiendo engañarles, desarmarles con la promesa de darles mejores armas y conducirles hasta Fuente del Arco.

Llegados a esta población, descubren el engaño, son rodeados en la plaza por tropas de regulares. Y allí mismo, en un rincón, comienzan a ejecutar a muchas personas. Los republicanos, desesperados, intentar escapar por las azoteas de las casas. Pero son detenidos y ejecutados. Los que quedan son transportados en tren hasta Llerena.
Mapa que recoge parte de las provincias de Badajoz y de Sevilla, con Fregenal de la Sierra como centro, y las diversas poblaciones por las que pasó la Columna de los Ocho Mil.



Una vez en Llerena, confinados y separados por sexos, los prisioneros son identificados. Se piden informes a los ayuntamientos de origen. La vida o la muerte de los prisioneros depende de lo que quieran contar sobre ellos sus propios paisanos. Muchos alcaldes y “gentes de orden” del nuevo régimen se desplazan a Llerena con el fin de liberar a unos y acusar a otros.

Algunos son trasladados a sus pueblos de origen donde les dan muerte, como en Zafra. Otros presos andaluces y algunos considerados de especial relevancia son confinados en el barco-prisión Cabo Carboeiro, anclado en el puerto de Sevilla.

Barco-prisión Cabo Carboeiro. Anclado en el puerto de Sevilla, se vieron entrar a muchos, pero pocos volvían a salir.

En Llerena, mientras tanto, un camión lleno de presos se traslada cada madrugada al cementerio. Los vecinos escuchan sus lamentos. Saben que les espera la muerte.

Fusilados en Llerena, en la misma calle. La foto está tomada de la web "Todos los Rostros", y quizás pueda ser atribuída al periodista portugués Mario Neves.

Allí son obligados a cavar sus propias tumbas y un soldado al que se le escucha
vanagloriarse por lo que hace los fusila con una ametralladora. Los disparos se escuchan en todo el pueblo. Y así, durante un mes. Nunca se sabrá el número de asesinados, pues muchos cadáveres fueron quemados al no caber ya en las fosas.
Fusilamiento de jornaleros en Llerena. Foto tomada de la web mencionada en la anterior.

Curiosamente estos hechos, que después de la matanza de Badajoz pueden ser el suceso represivo más importante de toda la Guerra Civil en Extremadura, tan trágicos o más que el Bombardeo de Guernika o los asesinatos
de la Carretera de Málaga a Almeria, no aparecen en los libros de historia.

El
responsable primero de los hechos es el jefe militar de Llerena, Gómez Cobian. En un escala inferior están el teniente Miranda y el capitán Tassara, que recibió la medalla al mérito militar por tan “honorable” acción de guerra. Además las autoridades locales, curas, falangistas, guardia civil…Pero todos tenían órdenes superiores de Sevilla. Éstas y otras acciones represivas estaban perfectamente planificadas por los militares golpistas, a cuyo frente estaba un viejo conocido, el carnicero, el criminal contra la humanidad Juan Yagüe.

Este
criminal, que sembró Andalucía y Extremadura de fosas comunes es el culpable de que a día de hoy, 73 años después, miles de familias de ambas comunidades sigan sin saber qué pasó con sus abuelos y dónde están enterrados.
Abril de 2007. Acto en el cementerio de Llerena para enterrar los restos de 36 republicanos asesinados en 1936 y hallados en fosas comunes en 2005. Foto tomada del diario El Periódico, edición de Extremadura.


Este criminal, que no escatimó esfuerzos en hacerse ver en misa, defendiendo iglesias o rezando ante imágenes, mientras amedrentaba al pueblo en la radio o firmaba sentencias de muerte, “descansa” enterrado con todos los honores en la Macarena de Sevilla, cuya imagen luce la madrugada de cada Viernes Santo el fajín del general.


La Macarena luciendo el fajín de gala del sanguinario Queipo de Llano. La iglesia católica hace ímprobos esfuerzos para limpiar, desde su emisora de radio, la imagen del miserable general.


Dedicado a mi amigo José, alias Navegante Rojo, ferviente y apasionado republicano, que me ha ayudado con sus fotografías y sugerencias a realizar esta entrada. Deseo que pase pronto y felizmente la mala época que tiene por delante. Muchas personas pensamos en ti, Navegante, y te mandamos nuestra fuerza y nuestro cariño.


Esta entrada ha sido realizada a partir del artículo de Ángel Hernández García, publicado en el nº 8 de a revista Trasversales, versión electrónica, de otoño de 2007. Ángel Hernández es además, co-autor del documental La columna de los ocho mil.
Otras webs y blogs consultados han sido: Info Alternativa Extremadura, y “La columna de los 0cho Mil” de Jon Kepa.

Fuente: Fusilados de Torrellas.

domingo, 9 de marzo de 2014

PERSONAJES HISTORICOS - WILLIAM WALLACE


                                     
                                                   PELICULA "BRAVEHEART"





 

William Wallace

Sir William Wallace (Elderslie, 1270 - Londres, 23 de agosto de 1305) fue un soldado escocés, de ascendencia galesa, que dirigió a su país contra la ocupación inglesa del Rey Eduardo I de Inglaterra en las Guerra de la independencia de Escocia.

Origen

Las fuentes contemporáneas de información sobre la vida de Wallace son limitadas, y una cantidad significativa de lo que ha sido escrito acerca de él está basado en la obra de Blind Harry, escrita alrededor de 1470, casi dos siglos después del nacimiento de Wallace, por lo que es una fuente problemática.
Nace en Elderslie, condado de Renfrewshire, en 1270. Existe alguna disputa acerca del lugar de nacimiento de Wallace. La creencia general es que fue Elderslie, cerca de Paisley, en Renfrewshire. Recientemente se ha proclamado que fue en Ellerslie, cerca de Kilmarnock, en Ayrshire. Es probable que estos dos nombres se confundieran en los documentos antiguos, ya que la ortografía no se estandarizó hasta épocas más recientes. En apoyo de Ellerslie, se ha argumentado que su padre provenía de Riccarton, Ayrshire, y su madre de Loudoun, Ayrshire. Además de esto, algunas de las primeras acciones de Wallace tuvieron lugar en Ayrshire. Además, se ha argumentado que Ellerslie, una ex villa minera, es conocida tan solo desde el siglo XIX, al contrario que Elderslie, conocida mucho antes. Su primera acción fue en Lanark, que no está particularmente cerca de Elderslie ni de Ellerslie, y luego se trasladó a Ayrshire para unirse en Irvine a algunos nobles escoceses que luchaban contra los ingleses.
Tercer hijo de Malcolm Wallace, un terrateniente con propiedades y rentas en Elderslie y Auchinbothie . El hermano mayor, el heredero de las propiedades de su padre, era Malcom Wallace. La familia descendía de Richard Wallace, Richard el Galés, que arribó a escocia en el año 1130. El hermano mediano se llamaba John, el cual era muy amigo de Vincent Wilson de Lokcsteintawn; duque de la misma zona, quien ofreció refugio a Wallace en tiempos de rencillas.
Al ser William Wallace el hijo menor y no corresponderle suceder a su padre en las tierras, su vida parecía orientada al clero. En su adolescencia se educó en una abadía en Dunipace, cerca de Stirling, donde era alumno de su tío paterno, que era miembro del clero.
Recibió la educación clásica de la época, allí aprendió cuatro idiomas: francés, latín, gaélico e inglés. Blind Harry no menciona que hubiera salido del país ni que tuviera alguna experiencia militar antes de 1297. Un registro de agosto de 1296 hace referencia a 'un ladrón, un William le Waleys' en Perth, pero podría no ser él. Más tarde se casó con Marian Braidfoot tiempo después de su retorno a la aldea en la que nació en medio de las montañas escocesas.
 

Crisis política

En 1270 Alejandro III de Escocia sube al trono de Escocia, dando lugar a una etapa de 20 años de prosperidad. La heredera del trono de Alejandro era su nieta, Margaret, conocida como "la doncella de Noruega", que entonces era una niña, por lo que se colocó a un consejo de gobierno como regencia. Eduardo I de Inglaterra quiso casar a su hijo, Eduardo, con Margaret para unir a Escocia e Inglaterra, pero la inesperada muerte de la princesa Margaret en las islas Orcadas, en 1290, vació de contenido este plan, dando con ello pie a que los clanes escoceses se disputasen el título. Se llevaron a cabo tensiones entre las familias nobles escocesas; los Bailleul y los Bruce.
Eduardo I derrota a los Bailleul en Dumbar y en Berwick. John Bailleul había firmado una alianza con Francia en 1295. El resto de pretendientes al trono eran Robert I Bruce, conde de Carrick, y Edward Bruce. Eduardo I de Inglaterra invadió Escocia en 1296.

En la Villa de Ayr, capital del condado, William Wallace, junto a un grupo de hombres, atacó en 1296 el destacamento inglés destinado en el condado y asesinó a un gran número de soldados. Apenas un par de días más tarde fue capturado por las fuerzas realistas y encerrado en prisión. Existen dos leyendas, una es que una multitud lo liberó de la mazmorra, mientras que otras indican que su astucia le sirvió para evadirse de la cárcel. Tras esto, Wallace comenzó a juntar a hombres y a enseñarles las artes de la guerra para luchar contra la dominación inglesa.

Batallas importantes

El 11 de septiembre de 1297, Wallace arrasó por completo al ejército inglés comandado por el Conde de Surrey en la Batalla de Stirling Bridge. El ejército inglés estaba formado por 300 caballeros pesados y 10.000 hombres de infantería ligera. Cuando regresó de Stirling, Wallace fue nombrado "Guardián de Escocia".
Posteriormente, mandó una tropa a conquistar York, la mayor ciudad del norte de Inglaterra y ciudad clave para los ingleses, ya que desde este lugar salían los ataques hacia tierras escocesas.
El 1 de abril de 1298, las tropas inglesas, al mando del Rey de Inglaterra Eduardo I el Zanquilargo, y las tropas escocesas se enfrentaron en Falkirk. Wallace tenía un arma secreta: los "Schiltroms", grupos de soldados con una lanza de 2 m usados para detener la carga de la caballería. Los ingleses atacaron con la caballería primero, que fue efectivamente detenida; tras ellos vinieron los temidos arqueros de Gales, de tiro largo, que devastaron a los escoceses.

La captura y ejecución de Wallace

Wallace eludió los intentos de captura hasta el 5 de agosto de 1305, cuando John de Menteith (también llamado False Menteith) le entregó a los soldados ingleses de Roybroston en Glasgow. Wallace fue juzgado y condenado a muerte por traición al Rey. Lo desnudaron y lo arrastraron por Londres, atado de los talones a un caballo desde el Palacio de Westminster hasta Smithfield. De acuerdo con el método habitual de ejecución en el siglo XIV para los casos de alta traición, fue ahorcado a una altura que no fuese suficiente para romperle el cuello, descolgado antes de que se ahogase, emasculado, eviscerado, y sus intestinos fueron quemados ante él, antes de ser decapitado. Su cuerpo cortado en cuatro partes: su cabeza se conservó sumergida en alquitrán y fue colocada en una pica encima del Puente de Londres. Más tarde se unieron las cabezas de los hermanos John y Simon Fraser. Sus miembros se mostraron, por separado, en Newcastle upon Tyne, Berwick-upon-Tweed, Stirling y Aberdeen.
Sus extremidades fueron repartidas por distintas partes de Inglaterra: su brazo derecho lo enviaron a Newcastle, su brazo izquierdo a Berwick, su pie derecho a Perth y su pie izquierdo a Aberdeen; su cabeza fue colgada en el Puente de Londres para atemorizar a otros enemigos de Inglaterra.
En Stirling, en el monumento de William Wallace se encuentra una réplica de la espada, la cual mide más de metro y medio de longitud.

Fuente: Wikipedia

 


 


 

 

 

domingo, 2 de marzo de 2014

BOXEO - J.C. CHAVEZ JR. GANA A BRYAN VERA Y SALIDO DERROTA A LOMACHENKO

 
CHAVEZ JR. VS VERA 2 (HIGHLIGHTS)

Se reivindica Julio César Chávez Jr.

Julio César Chávez Jr. derrotó convincentemente al texano Bryan Vera tras 12 asaltos en el ring del Alamodome de San Antonio, para ganar el cetro Continental Supermediano del Consejo Mundial de Boxeo y, de paso, limpiar su imagen tras una polémica victoria en septiembre pasado ante el mismo rival.
Chávez (48-1-1, 32 KOs), no pudo noquear a Vera (23-8, 14 KOs) pese a que lo dominó durante al menos nueve de los 12 asaltos, aduciendo a un problema en la mano derecha durante el décimo asalto en el que cerca estuvo de enviar a la lona al texano. Las tarjetas fueron de 114-113, 117-110 y 117-110 para el de Culiacán.
El sinaloense conectó 256 golpes por 205 del originario de Austin. Chávez boxeó en ocasiones y en otras se fajó, teniendo al borde de la caída a Vera, a quien le fue descontado un punto por empujar con el antebrazo a su victimario durante el octavo asalto.
Al final del duelo Chávez aseguró que la diferencia fue haber trabajado para pelear y no para dar el peso, y aseguró que le encantaría una revancha contra Sergio Martínez en caso de que le gane a Miguel Cotto en junio, aunque no descartó el choque ante Gennady Golovkin. Al final dedicó el triunfo a su hija y a la memoria de José Sulaimán, el fallecido ex presidente del CMB.
Chávez Jr. salió a boxear en el primer asalto, usando su mano izquierda muchas más veces de lo que lo hizo en la pelea pasada ante Vera, quien aún así trató de golpear al rostro del mexicano con su mano derecha en forma de volado.
Para el segundo asalto Vera salió mucho más activo, de pronto sorprendió a Chávez con una sólida derecha que hizo retroceder al sinaloense, quien se quejó luego de dos cabezazos de Bryan en el episodio. Al final el asalto se lo llevó el estadounidense, mucho más activo que en el primer asalto.
Chávez, en el segundo, evitó el ataque de Vera con su mano izquierda, lo mantuvo a distancia y colocó dos certeras derechas que lastimaron a su enemigo; sin embargo Vera no dio un paso atrás, colocó una buena derecha y emparejó el asalto con esa presión que se le indigestaba al sinaloense.
El mexicano y el estadounidense ensuciaron un poco la pelea en el tercero, amarraron y se empujaron hasta que el réferi les reprendió, pero fue nuevamente Chávez Jr. quien sacó la ventaja con su mano derecha en forma de volado que poco a poco hacía retroceder al local.
Con mayor confianza entró el mexicano en el quinto, buscando arrancar la cabeza de Vera con sólidos ganchos de derecha e izquierda que hicieron retroceder al texano de vez en vez, aunque nunca rehuyó al combate. Chávez se dio el lujo hasta de bromear con que estaba lastimado.
Con su mano derecha por delante nuevamente en el sexto buscó el sinaloense hacer daño, pero la presión de Vera lo obligó a llevar el duelo al terreno corto en el que el texano intentó meter sus uppers; sin embargo la pelea parecía controlada por el mexicano
Sin miedo algo y con el corazón por delante fueron al todo o nada en el séptimo, pero Chávez y su poder le dieron la ventaja en contra de Vera que se veía lastimado de vez en vez, yéndose a las cuerdas y esperando el encontronazo.
En el octavo el réferi le quitó un punto a Vera por empujar hacia abajo a Chávez Jr., quien se fue con todo a golpear las zonas blandas y a punto estuvo de enviar a la lona al de Texas, que se mantenía estoico contra las cuerdas. 

Ya agotados en el noveno, Chávez y Vera lucharon en el terreno corto, el texano fue más insistente pero el castigo era mejor de parte de Chávez, quien llegó a lastimar con una derecha a su rival, mas no lo suficiente para derribarlo y exponiendo a veces demasiado, lo que abrió la puerta de la esperanza a Vera.
Ya en el décimo, Chávez aterrizó fuertes volados con ambos manos al rostro del púgil estadounidense que aguantó a pie firme el fuerte castigo del mexicano e incluso al final alcanzó a reaccionar, pero al final el mexicano seguía liderando.
Al undécimo salió Vera a echar el resto al ver que Chávez trataba de boxearlo, y cuando mejor se sintió, fue cuando peor le trató el mexicano con sólidos ganchos con ambas manos que lo dejaron con piernas flojas en el centro del ring pero no fueron lo suficientemente precisas para derribarlo.
Ya en el último, el sinaloense no arriesgó, se dedicó a jugar con la desesperación de Vera y con pocos golpes cerró sin arriesgar nada el choque para salir con la mano en todo lo alto ante miles de fanáticos en el Alamodome de San Antonio, donde se mantiene invicto en cuatro pleitos.

Fuente: Espndeportes




Orlando 'Siri' Salido llevó a la escuela a Vasyl Lomachenko

 
Orlando ‘Siri’ Salido consiguió una buena victoria al derrotar por decisión dividida a Vasyl lomachenko en el Alamodome de San Antono, Texas.
A pesar del triunfo, el mexicano había perdido el cinturón pluma de la OMB en la báscula, por lo que éste quedó vacante.
Salido sacó a relucir toda su experiencia, hizo ver mal en casi toda la pelea al europeo, quien en su segunda contienda como profesional quería hacer historia al convertirse en monarca.
Lo mejor de Lomachenko fue como corría por el ring, no le interesaba mucho intercambiar metralla, gran bienvenida le daba el Salido a las grandes ligas del boxeo, aunque en los últimos tres minutos estuvo a punto de dejarle el triunfo al ucraniano.
Salido y Lomachenko se estudieron en el primer round, ninguno de los dos púgilos sacó a relucir su arsenal, al contrario, se amarraron y no hubo muchas acciones.
Con el paso de los minutos, Salido tomó confianza, castigaba la zona media del ucraniano, quien se bien no se veía en probelmas, no podía sacar su boxeo, el mexicano lo mantenía a raya con golpes al cuerpo.
Hasta el quinto round, la contienda era toda para el ‘Siri’, se mostraba sereno, sin mucha prisa, metía bien sus combinaciones. El ucraniano siempre salía por piernas, no era lo suficientemente ofensivo.
Lomachenko recorría los cuatro ángulos del ring, cada que veía peligró camina hacía atrás, no intercambiaba metralla. Hasta el término del séptimo asalto, la contienda era toda del azteca.
El poder de lomachenko legó hasta el último round, con una izquierda poderosa puso en malas condiciones al ‘Siri’, quien encontró la salvanción en el amarre, se pegó al uncraniano y dejó que lo rematara, el mexicano aguantó bien lo cañonazos y sobrevivió de pie.
La decisión recayó en los jueces, quienes calificaron: 115-113 Lomachenko, 116-112 Salido y  115-113 Salido.

Fuente: Univision.com